viernes, 30 de enero de 2026

Kreator - Krushers Of The World


2026 comienza fuerte con la llegada del decimosexto trabajo de los alemanes Kreator, quienes son indiscutiblemente uno de los pilares del thrash metal a nivel mundial y que llevan más de 40 años sentando cátedra. Además, al igual que otras bandas del género, con la llegada del nuevo siglo dejaron atrás el sonido experimental y volvieron a sus raíces. Desde la publicación de Violent Revolution en 2001,viven una segunda juventud, lanzando álbumes de gran calidad y siendo continuistas en el sonido pero añadiendo pequeños matices, logrando discos interesantes como el que hoy nos ocupa, Krushers Of The World.

Liderados por el incombustible Mille Petrozza a la voz y guitarra y Ventor a la batería, los miembros que quedan originales, la banda es completada con Sami Yli-Sirniö a la segunda guitarra, quien lleva en la banda desde 2001 y al bajo Frédéric Leclercq, incorporado en 2019, una alineación estable desde hace años. La producción del disco ha corrido a cargo de Jens Bogren, quien ha trabajado con bandas como Arch Enemy, Opeth, Amon Amarth, Coroner o Amorphis entre muchas otras y que lleva colaborando con Kreator desde el álbum Phantom Antichrist de 2012, masterizado por Tony Lindgren y la portada ha sido realizada por Zbigniew Bielak.

Como decía, musicalmente es continuista respecto a sus discos anteriores, por lo que si te gustan los álbumes que Kreator llevan publicando desde principios de siglo, este va a agradar. Yo personalmente soy más seguidor de esta etapa más reciente, aunque naturalmente sus primeros trabajos y clásicos atemporales también los disfruto. Krushers Of The Wolrd me parece que está un peldaño por encima de Hate Über Alles, teniendo cortes más directos brutales sin dejar de lado la melodía y esa identidad tan reconocible que Kreator llevan mostrando desde hace décadas.

Seven Serpents abre el disco con ese inicio melódico con las guitarras gemelas y unos coros de fondo que van creando una ambientación que da paso al thrash metal más acelerado y agresivo que estábamos esperando, con ese Mille Petrozza a la voz que parece no envejecer, un trabajo impecable por parte de Ventor, unas líneas de bajo saturadas y firmes y las guitarras que van repartiendo melodías y riffs sin miramientos. Un primer tema a la altura de lo esperado y con un estribillo más solemne que invita a ser coreado. Los coros que aparecen en los momentos de mayor intensidad y la producción hacen de esta canción un inicio inmejorable y que dejan ver que Kreator siguen en un estado de forma envidiable.

Satanic Anarchy ya se postula como un himno moderno de los teutones, violencia sonora y caos que se transmite a través de sus guitarras y de un Ventor que no deja de asombrar con su manejo de la batería. Puente y estribillo que suenan a los mejores Kreator y los solos que son una delicia, mostrando esa faceta melódica que combina con ese lado más desgarrador.

Es la propia Krushers Of The World la que hace aparición, sacrificando la velocidad por densidad y ofreciendo un corte más pesado y en algunos momentos más heavy, con unas excelentes líneas de bajo y un Petrozza que pese a ser una canción más marcial y pantanosa, deja esos registros afilados y cortantes. Su estribillo nos anima a alzar el puño, los solos vuelven a deslumbrar y en general estamos ante otra pieza mastodóntica.

La banda también tiene momentos para experimentar y traernos sonidos más ambiguos. Tränenpalast es un tema cuya letra está inspirada en el filme Suspiria del director italiano Dario Argento (es bien sabida la afición de Petrozza por el cine de terror) y que además cuenta con la colaboración de Britta Görtz (Hiraes) a la voz. Musicalmente tiene ese thrash inconfundible con toques de death metal melódico que recuerdan a Arch Enemy y por momentos recuerdan a los discos que la banda publicó en los oscuros años 90, época en la que prácticamente todas las bandas del género tuvieron que experimentar y cambiar su sonido para adaptarse a las nuevas tendencias, casi todas sin tener un éxito notable. Pero aquí Kreator saben dar lo que la gente pide y no dejan de lado su sonido, dándonos una pieza más digerible pero igual de bestial y violenta.

Barbarian por otro lado vuelve a ofrecernos el thrash metal más monolítico y tradicional, donde la banda vuelve a sus raíces y su riff nos recuerda a sus primeros trabajos. Aquí se dejan de experimentos para ofrecer lo que muchos buscan, una batería desbocada y guitarras demoledoras que se unen a la desgarrada voz de Petrozza. Thrash metal sin complicaciones ni adornos que harán las delicias de sus seguidores más veteranos.

Blood Of Our Blood nos sigue dando un desfile de guitarras asesinas (el combo formado por Sami Yli-Sirniö y Mille Petrozza es imparable y en esta canción nos brindan sus mejores solos) y una batería que no da tregua, junto a un bajo algo más tapado pero que está a modo de muro impenetrable. Otro corte que sigue demostrando que Kreator están en la cima del género por algo.

El inicio más atmosférico y tenso de Combatants da paso a un tema donde de nuevo bajan revoluciones y apuestan por un corte marcial y melódico con esa batería que va marcando a ritmo militar y un excelente bajo de Leclercq, que suena más grueso y crujiente. Su parte instrumental, apoyada en coros y que va aumentando en intensidad es de lo mejor de la canción.

Ya el inicio de Psychotic Imperator, con su introducción melódica pero caótica, nos deja entrever que estamos ante otro cañonazo sonoro, que termina explotando y dándonos un corte que es carne de moshpit y de dejarse las cervicales y donde las guitarras juegan a cruzarse en los solos, regalando uno de los mejores momentos del álbum. Un tema que es 100% Kreator, marca de la casa, thrash ácido y mordedor con un estribillo sencillo pero efectivo. De lo mejor que encierra el disco y que en directo puede ser un auténtico misil atómico.

Algo parecido ocurre con Deathscream, que viene a no dejar prisioneros, el grito desgarrador del principio y el riff cortante nos vuelve a ofrecer a unos Kreator que en esta recta final no quieren dejarse nada. Su estribillo poderoso y con ciertos registros guturales vuelven a reflejar ese pequeño giro al death melódico. Ventor vuelve a darnos otra clase magistral del dominio del doble bombo junto a un bajo que no deja hueco sin llenar, mientras que de nuevo el combo de guitarras sigue despachando solos con habilidad asombrosa. Otra canción que en su futura gira puede desatar el caos y rebanar cabezas.

Como despedida tenemos Loyal To The Grave, con inclusión de orquestaciones, coros y apostando más por lo melódico. Sin duda el corte más accesible del disco, más metálico y menos thrasher pero muy disfrutable, con el que Kreator buscan llamar la atención de sectores más cercanos al heavy clásico, el power o el death melódico, mostrando esa apertura que tuvieron tiempo atrás y con la que buscan dar un giro de tuerca a su sonido, pero sin abandonar su identidad. Para muchos puede ser la canción más floja del disco, pero yo le encuentro cierto encanto y desde luego, es muy disfrutable.

Kreator nos ofrecen un trabajo que es impoluto en su producción y continuista en su sonido, no van a sorprendernos pero tampoco a decepcionar. La banda hace años que encontraron su sonido y se encuentran cómodos en él, por lo que si te gustaron sus anteriores discos, estás dentro. Un gran álbum que sigue agrandando la leyenda de estos titanes del thrash metal.

Discográfica: Nuclear Blast

 

Formación

  • Mille Petrozza - Voz, guitarra
  • Sami Yli-Sirniö  - Guitarra
  • Frédéric Leclercq - Bajo
  • Ventor - Batería


Tracklist

  1. Seven Serpents
  2. Satanic Anarchy
  3. Krushers Of The World
  4. Tränenpalast
  5. Barbarian
  6. Blood Of Our Blood
  7. Combatants
  8. Psychotic Imperator
  9. Deathscream
  10. Loyal To The Grave

 

Puntuación: 8.5/10


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