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martes, 23 de noviembre de 2021

Crónica del concierto de Zarpa en Valencia

Zarpa

13/11/2021

Sala Paberse Club, Sedaví (Valencia)

El sábado pasado fue una noche especial para muchos y por muchos aspectos. Para empezar, para mucha gente fue el retorno a los conciertos. Aunque el que suscribe estas líneas ya había presenciado conciertos en directo durante la pandemia, no lo había hecho como ahora, de pie (con la única restricción del uso de la mascarilla) pudiendo estar rodeado de amigos y conocidos habituales de la escena, con cerveza en mano y cerca del escenario, sintiendo esa sensación que desde hace dos años no sentía. Desde luego la piel se me puso de gallina en varias ocasiones durante la noche, viendo que la ansiada normalidad poco a poco parece que va llegando y volver a estar en un concierto sin duda lo corrobora.

También fue especial para los protagonistas de la noche, Zarpa. Este sábado la banda vivía un nuevo renacer. Tras más de 40 años en los escenarios, es normal que la formación de cualquier banda sufra idas y venidas y con Zarpa no es excepción. Han sido muchos cambios de miembros los de esta veterana banda, pero desde luego en esta ocasión era diferente. Recién salidos de la maldita pandemia que dos miembros se marchen es un golpe duro, pero todo el que conozca a Zarpa sabe que Vicente Feijóo, fundador y alma del grupo es un luchador incansable y no tardó en encontrar a dos nuevos músicos que han abierto este nuevo ciclo y tocaba presentarlo donde mejor saben, en directo, en su tierra y rodeados de sus amigos y fieles seguidores.

 


Con la sala prácticamente llena (qué gusto volver a pisar el Paberse Club, lugar donde hemos vivido incontables conciertos, noches y momentos inolvidables) el cuarteto salió al escenario. Zarpa nunca han necesitado tirar de intros grabadas ni de apariciones espectaculares. Basta con que la banda pise el escenario para que todos los presentes arranquen una ovación que mezcla respeto, admiración y ganas de heavy metal.

Así, con todo ya dispuesto, comenzaron el concierto con Máquinas, ese tema del álbum Luchadores De La Paz que rara vez falta en sus repertorios. Pero las miradas estaban puestas en esta nueva era de Zarpa. Al frente, a la voz y guitarra, Vicente Feijóo, el cual no necesita presentaciones, ya que ha mantenido la banda en pie durante décadas y sigue frente a ella defendiendo el legado y futuro de Zarpa. A su lado, su fiel escudero Vicente Romero, bajista de Zarpa desde casi 20 años, el cual se encarga de hacer los coros de manera magistral. Y las nuevas incorporaciones: a la batería Miquel Alejandro, conocido por haber militado anteriormente en la banda Juicio de Dios y que con su pegada y energía dio la talla de manera sobrada, y a la otra guitarra Marcos Saez, alumno de guitarra del propio Vicente y que pese a su juventud, también demostró su valía. Decir además que era su primer concierto en directo de toda su vida, y que aunque se le notaban los nervios y estuvo algo más tímido en su rincón del escenario, su ejecución fue indiscutible y seguro que en próximos conciertos se suelta algo más.

 


La siguiente en sonar fue Babilonia La Ramera, uno de los clásicos de Zarpa y de su disco Infierno, que a día de hoy sigue sonando fresca y que su mensaje sigue siendo válido a día de hoy. Llegaba el turno de uno de los himnos imperecederos de la banda de Mislata: Cuero Y Cadenas, que puso a todo el mundo en pie y a cantarla. No pude evitar emocionarme, pues las primeras líneas de la letra definían lo que estaba ocurriendo: "Cuero y cadenas invaden tu ciudad, largos cabellos vuelven a resurgir" y efectivamente eso ocurría, tras dos años de pandemia, sin prácticamente conciertos ni grandes reuniones, por fin los pelos largos, las tachas, el cuero y los chalecos con parches volvían a aparecer y eso es sin duda algo que celebrar.

Llegó el primer parón del concierto para que Vicente nos diera la bienvenida a un evento tan especial y presentar el siguiente tema, el cual, según el propio Vicente, habla de cómo el heavy metal llegó a su vida, dando paso a Fantasmas Del Pasado, otro gran corte de Infierno y donde Vicente Romero podía dejar su impronta vocal a los coros.

 

 

Vicente anunció que iba a ser una noche especial en cuanto al setlist de la noche ya que iban a tocar algún que otro tema poco escuchado en los directos y la prueba fue cuando anunciaron que el siguiente tema era Cielo Al Atardecer, tema del malogrado álbum En Ruta Hacia Europa de 1987 que hace unos años reeditaron con mejor sonido y producción y que según Vicente, esta canción no había vuelto a ser tocada desde los 80, así que primera sorpresa de la noche en forma de regalo para los seguidores que ahí estábamos.

Pero del pasado rápidamente pasaron al presente para tocar Buscando Un Nuevo Mundo, de su álbum del 2016 Dispuestos Para Atacar y que sinceramente, a mí ya me suena a himno. Pocas bandas como Zarpa pueden presumir de tener trabajos actuales que poco o nada tienen que envidiar a sus discos clásicos, y son capaces de competir con sus himnos sin casi notarse la diferencia. Siguieron haciendo un repaso al citado disco con Corazón Eléctrico y también a la etapa más actual de su discografía con Rescátame, otra gran pieza del disco Las Puertas Del Tiempo (2012) que ya es canción inamovible de sus repertorios.

 

 

En ese momento, Vicente pidió que subiera al escenario Rafa Játiva, el que fue guitarrista de Zarpa durante 16 años y que además militó en Sable, otra excelente banda valenciana para que recibiera un aplauso del público. Es bonito ver como a pesar de no estar en la banda, algunos de los músicos que han pasado por la banda siguen siendo amigos y acuden a los conciertos de la que fue su banda y desde luego la labor de Rafa en Zarpa no ha sido olvidada y su paso ha sido importante en la historia del grupo.

Tocaba repasar ese gran disco que es El Yunque Contra El Martillo del año 2007 el cual bajo mi opinión, supuso el renacer de Zarpa a nivel discográfico para seguir con el tema Los Defensores Del Rock, el cual va dedicado a esas personas que están al pie del cañón en los conciertos y que muchos de ellos estábamos ese día ahí sin faltar a la cita.

 


La banda no daba signos de agotamiento a pesar por estar ahora a mitad del concierto y tanto los dos miembros más veteranos como los nuevos estaban dejando ver su valía, con Miquel Alejandro oculto tras la batería pero dejando su impronta a las baquetas y con Marcos pendiente en todo momento de que su labor a las 6 cuerdas fuera perfecta. Por su parte los dos Vicentes parecían disfrutar de la experiencia de volver a los escenarios y en todo momento sonrientes y felices de lo que estaban viviendo.

Tocaba el momento de repasar el que es hasta la fecha el último lanzamiento de estudio de la banda, Viento Divino, el cual, por las causas que todos sabemos, apenas han podido presentarlo en directo, quedada truncada en 2 ocasiones el debido concierto de promoción del mismo, pero del cual tocaron el tema Centinelas De La Tierra, con ese mensaje que nos pide y advierte que hay que cuidar nuestro planeta como el propio Vicente nos recordó.

 


Otro gran momento de la noche fue cuando dedicaron el tema Metal Bats a todas esas asociaciones y clubs del país que luchan por mantener viva la llama del heavy metal organizando conciertos y apoyando a las bandas jóvenes, en especial a la asociación valenciana Metal Bats, de la cual muchos de sus miembros estábamos presentes y con una gran ovación agradecimos el apoyo a Zarpa, que dedicó al club la canción de mismo nombre y que hizo que los puños en alto y los cuernos brotaran de la sala.

Si hay una canción que define bien el sentimiento, la actitud y lo que significa esta música, esa es Esto Es Heavy Metal, tema que a pesar de tener casi 10 años, es recibida como si tuviera 40, siendo uno de esos himnos de Zarpa que son ya atemporales y que como dijo el mismo Vicente, tiene como 2 millones de visitas en Youtube, pero que eso no se veía reflejado en la asistencia, pues no veía a 2 millones de asistentes. Pero bueno, aunque rozábamos las dos centenas, éramos los que realmente merecíamos la pena.

 

 

Uno que sí es un himno por su longevidad era Llega El Castigador, otra de esas canciones que no necesitan presentación en un concierto de Zarpa, que siempre es bien recibida y la cual siempre consigue ponerme los pelos de punta. Algo similar ocurre con Luchadores De La Paz, cuyo estribillo cantamos los presentes y que volvía a dejar claro que a la banda himnos no le faltan.

Hubo otro momento más relajado donde Vicente a su guitarra nos hizo un repaso de los que para él, eran riffs míticos de la historia del rock y del heavy metal, tocando algunos como Highway To Hell o Back In Black de AC/DC, Smoke On The Water de Deep Purple, Breaking The Law de Judas Priest, Crazy Train de Ozzy Osbourne o Symphny Of Destruction de Megadeth para enlazarlo con el riff de El Ángel De La Muerte, ese temazo que abre el disco Ángeles O Demonios? de 1983 y que fue un auténtico regalo, pues hacía muchísimo tiempo que no sonaba en sus repertorios y que personalmente lo agradecí. Espero que la mantengan en el futuro pues es una de esas joyas olvidadas de su trayectoria musical.

 

 

Llegaba la recta final del concierto con esos temas inamovibles de su carrera, como La Zarpa Y El Sable, dedicada de nuevo a Rafa Játiva o el que quizás fue el momento más entrañable de la noche, cuando se subió al escenario Elsa, nieta de Vicente de 7 años de edad que cantó junto a su abuelo Fantasía, el que era su tema favorito y que se cantó de principio a fin sin equivocarse, junto a Vicente al cual se le notaba en la mirada orgullo y cariño hacia su nieta. Un momento que deja claro que en el heavy metal hay continuación generacional.

Tras la alargada ovación por ese mágico momento, llegaba el momento de despedirse con la que es sin duda la canción que todo el mundo diría que es el mayor himno de Zarpa, Herederos De Un Imperio, con la que vino acompañada de la presentación de la banda y para poner el broche a un concierto tan especial, Ojo Por Ojo, del mismo álbum con el que la banda se despedía con el respeto y aplausos de un público que estaba contento por la actuación y feliz de volver a una sala a escuchar buena música.

 


Zarpa han demostrado que su cambio de formación no ha hecho mella en su sonido, ofreciendo un concierto muy especial y que demuestran que en esta nueva etapa habrán muchas sorpresas agradables.

Texto: Alejandro Alapont

Fotos: Pedro J. Delgado

Setlist

  • Máquinas
  • Babilonia La Ramera
  • Cuero Y Cadenas
  • Fantasmas Del Pasado
  • Cielo al Atardecer
  • Buscando Un Nuevo Mundo
  • Corazón Eléctrico
  • Rescátame
  • Los Defensores Del Rock
  • Centinelas De La Tierra
  • Metal Bats
  • Esto Es Heavy Metal
  • Llega El Castigador
  • Luchadores De La Paz
  • El Ángel De La Muerte
  • La Zarpa Y El Sable
  • Fantasía
  • Herederos De Un Imperio
  • Ojo Por Ojo

viernes, 27 de noviembre de 2020

Crónica del concierto de Jolly Joker

Jolly Joker

21/11/2020

Sala Loco Club, Valencia

Corren malos tiempos para la cultura. Es innegable que con la pandemia que estamos viviendo (y sufriendo) son muchos los sectores afectados, pero la cultura se ha llevado un serio revés. Cines y teatros cerrados, eventos cancelados, artistas sin poder trabajar... y naturalmente la música en directo. En cuestión de meses hemos visto salas de conciertos cerrar sus puertas definitivamente, bandas pasarlo mal para seguir adelante, giras, festivales y conciertos aplazarse o directamente suspenderse. Desde luego los que disfrutamos de la música en directo llevamos meses sin poder disfrutar de una de esas cosas que nos da la vida, que nos hace esperar con ansia ciertos días y que son vía de escape de nuestra rutina.

Es por eso de agradecer que, en estos aciagos días, haya gente que se arriesgue y luche por la música en directo. Fue una alegría mayúscula leer que Jolly Joker, una de mis bandas favoritas actuales, anunciaban un concierto, con todas las medidas de seguridad pertinentes y descargando todo su arsenal. Así que ahí me planté el sábado, ilusionado de volver a disfrutar de música en directo. Está claro que la situación no sería la de un concierto al uso y nos tocaría ver a la banda sentados, con mascarilla y sin barra dentro de la sala, algo impensable hace cosa de un año, pero mejor eso que nada.

Pese a ello, hay cosas que no cambian a la hora de asistir a un concierto, como un pequeño ritual que se realiza siempre. Desde pensar el atuendo que uno se va a poner para la ocasión a la obligada quedada antes del inicio para tomar unos refrigerios con los colegas. Así que un buen rato antes de que abrieran las puertas, ahí estábamos en el bar de al lado de la sala los amigos que siempre nos vemos en los conciertos, para vernos después de mucho tiempo, hablar de cómo nos va y naturalmente, tomar algo teniendo en cuenta que dentro sería imposible. Mucha ilusión de ver caras familiares y de amigos que hacía meses que no veía, con eso ya estaba la entrada pagada.

 


Naturalmente no quiero dejar pasar por alto elogiar a la sala Loco Club por su decisión de celebrar un concierto de estas características y más aún con las trabas y problemas que supone organizar un evento así, sé que no es fácil pero aún así ellos dieron la cara y con unas normas de seguridad bien estipuladas, lograron que el concierto se desarrollara dentro de los parámetros de la llamada "nueva normalidad"

Así, una vez abiertas las puertas, accedimos a la sala, pillamos un buen sitio y tomamos asientos. Pese a que el aforo era reducido debido a la normativa, hubo sold out, y es que Jolly Joker son profetas en su tierra y una banda muy querida. He perdido la cuenta de las veces que los he visto en directo (la última vez sin ir más lejos, el pasado mes de febrero, antes del confinamiento en Murcia) y nunca han dado un concierto malo, ni siquiera regular. Son una máquina perfectamente engrasada. Nunca hacen dos conciertos iguales, siempre están metiendo sorpresas en su repertorio y para esta ocasión, prometieron una velada inolvidable, cosa que fue.

A las 21 horas puntuales como un reloj salieron al escenario los 4 miembros de la banda. Sin intro alguna, a pelo, para dar inicio a la velada con I Am Rock N' Roll, toda una declaración de intenciones con la que querían dejar claro que esta situación no va a doblegar al rock ni a los que lo disfrutamos. Un inicio inmejorable.

 


La emoción era palpable en la banda, que llevaba tiempo sin pisar un escenario en formato eléctrico y lo dieron todo, desplegando en hora y 20 lo mejor de su repertorio, con temas como Sidewalks, Hey You o Perfect Life, canciones directas que cantamos desde nuestros asientos, levantando el puño y luchando por no levantarnos de las sillas, algo que realmente costó en muchos momentos. Puede que la situación no fuera la mejor para un concierto de rock, pero Jolly Joker se las apañaron para hacernos vibrar desde los asientos y disfrutar como hacía meses que no disfrutábamos.

Lazy Lane estuvo muy fluido con el público, dándonos las gracias por hacer el esfuerzo de ir, por apostar por el rock y naturalmente pidió un aplauso para la sala y su staff por montarlo todo y hacer que saliera todo perfecto.

Continuaron con Full Of Beans, uno de sus temas más conocidos para dar paso a Fuck It All y pedirnos a todos hacer un sonoro corte de manga al COVID-19. Lazy después nos introdujo la que es para él su pieza favorita de su último trabajo Never Say Forever, Nasty Habits la cual empalmaron con Believe, del también citado disco.

 


Como dije, el concierto estuvo lleno de sorpresas, siendo una de ellas cuando Lazy se colgaba una guitarra para regalarnos la versión de D.A.D Bad Crazyness. Tampoco faltó la genial Set My Soul On Fire, uno de mis cortes preferidos de Never Say Forever. No pararon las sorpresas, llegando el momento acústico del concierto, con Yannick sentado en un taburete empezando con otra versión, en este caso de Slash con Back To Cali, con Lazy cantando al más puro estilo de Myles Kennedy (uno de los momentos más especiales de la noche) y temas de su propia cosecha como Way Back Home y God's Kidding en formato acústico, el cual Lazy y Yannick tocan en ocasiones en espacios reducidos, ahora en formato cuarteto.

La recta final del concierto llegaba con Sucker y la última sorpresa, esta anunciada de antemano, la aparición en el escenario de Frank Suz quien se unía a los Jokers para pillar los teclados y acompañarles en los últimos coletazos de la noche con Rockin'in Stereo, Dressed To Kill y la última versión de la noche, Hammersmith Palais de Demolition 23, banda que en su día formó el grandísimo Michael Monroe.

Y así, con un público entregado que pedía más, la banda se despedía tras una buena sesión de hard rock. No había tiempo para mucho más, pues el toque de queda es implacable. Aún así dio tiempo a salir a tomar la última antes de retirarnos a casa, pero con una sonrisa imborrable en nuestras caras. Tras meses sin música en directo (8 en mi caso) habíamos disfrutado de una buena dosis. Un parche de nicotina, un placebo, un poco de oxígeno en estos difíciles tiempos que nos hacía ver que hay luz al final del túnel.

Gracias Loco Club, gracias Jolly Joker por hacer que por un raro olvidáramos todo esto.

Texto y fotos: Alapont

 

sábado, 5 de octubre de 2019

Crónica del V Metal Bats Fest

Metal Bats V - Bats Fly Again!
Fist + The Wizards + Stälker + Bastardos
28/09/2019, Sala 16 Toneladas, Valencia



La asociación Metal Bats lleva más de 10 años luchando y defendiendo el metal underground en la ciudad de Valencia. Como muchas otras asociaciones del país, dan una oportunidad a bandas tanto nuevas como consagradas para darse a conocer en un circuito más alejado del mainstream. Tras 7 años de ausencia, retomaron el formato festival, realizando su V edición que fue todo un éxito de asistencia, congregando alrededor de 200 personas en la sala 16 Toneladas, todo un éxito teniendo en cuenta la capacidad de la misma y que era un fin de semana cargado de alternativas musicales del mismo estilo en la ciudad y sus alrededores.

Ya desde minutos antes del inicio de los conciertos se respiraba un excelente ambiente en las inmediaciones de la sala, con mucha gente venida desde varios puntos de Valencia, pero también gente de Murcia, Alicante, Madrid o Barcelona, muchos de ellos desfilando con chalecos cargados de parches y allá donde te parabas a escuchar todo era conversaciones sobre bandas, próximos conciertos o reencuentros de amigos. Una panorámica que hacía tiempo que no se vivía por estos lares y que sinceramente agradecí.



Con las puertas de la sala abiertas y alrededor de las 21:30 horas, Bastardos salían al escenario para dar comienzo al festival. Ellos ejercieron como banda representante de Valencia, congregando ya a un notable número de espectadores y desde luego salieron desde el inicio a por todas, con su propuesta de metal punk con toques de speed, influenciados por bandas como Motörhead, Venom o incluso Sepultura.



Activos desde 2006 y con un CD y un EP en su haber, el power trío demostró su tablas con un directo aplastante, donde su sonido distorsionado, la peculiar voz del bajista Jako, la pegada del baterista Paw y los riffs del guitarrista Boro forma un combo engrasado y listo para llevarse todo por delante.



Abrieron su repertorio con La Tercera, de su álbum Corderos Al Matadero, donde se pudo apreciar desde un principio esas letras reivindicativas y mucha mala leche, algo que combina a la perfección con la esencia de la banda. Le siguió Tragedia Urbana, del mismo plástico la cual tuvieron que volver a empezar debido a problemas con la guitarra, siendo el único incidente con el sonido de toda la velada, dando paso al tema que da nombre a la banda.



También tuvieron la ocasión de presentar una nueva canción, Bajo Sus Botas, la cual fue bien recibida por el respetable, que pareció disfrutar de la propuesta de los valencianos, que sonaron perfectos (algo que fue constante en toda la noche) y que se ganaron muchos adeptos. La divertida Queremos Cobrar, habla de la dura vida del rock and roll, del sacrificio y de las trabas que se encuentra uno por el camino. La propia Corderos Al Matadero, más cercana al thrash con esos toques de los Sepultura clásicos calentó más el ambiente, formándose los primeros moshpits de la noche.



Con Perros Del Poder llegaban al ecuador de su concierto, ofreciendo temas como La Nueva Droga, que habla de las redes sociales y el efecto que tienen en la sociedad actual y Siempre Contra El Viento. 

La parte final del concierto llegaba con la versión de Motörhead Ace Of Spades, que puso la sala patas arriba, desatando la locura en las primeras filas, la pegadiza Torete y como guinda el tema estrella de la banda, Hijo Puta, precedida por una segunda versión de Motörhead, en este caso Going To Brazil, donde se mostró la más que evidente influencia que la banda británica ha ejercido sobre Bastardos.




Con ello se despedían tras una hora de puro rock and roll, con actitud punk y la energía del thrash metal. Si no habéis tenido la ocasión de verlos en directo, no lo dudéis la próxima vez que toquen por vuestra ciudad.

No decaía la cosa, ya que era el turno de los neozelandeses Stälker, quienes desembarcaban en Valencia por primera vez, inmersos en su gira por Europa. En este caso con un speed/thrash metal agresivo que me recordó a formaciones como Evil Invaders, Exciter o los primeros Slayer.



El trío conformado por Daif al bajo y voz, Chris a la guitarra y Nick a la batería repartieron cera haciendo un repaso a su LP Shadow Of The Sword. A destacar la actitud de los 3 miembros, en especial la de Chris, quien no paró quieto en el escenario, repartiendo riffs y creando un vínculo con las primeras filas, mientras que Daif en los momentos en los que se liberaba de sus labores a la voz tampoco dudaba en moverse de un lado a otro o incluso acabar en el suelo tumbado.



Arrancaron con Steel God y hasta el final de su actuación no pararon de repetirse los moshpits e incluso algún crowd surfing, señal de que el público se entregó a la actuación de Stälker. Shocked To Death, con su coreado estribillo siguió caldeando el ambiente, convirtiendo la sala en una olla a presión.



No tardaron en dar las gracias a la Metal Bats por su apoyo y por contar con ellos, además de pedir una fuerte ovación por parte del público. De las 4 bandas que pasaron por el escenario esa noche, ellos fueron los que más participación por parte de la audiencia tuvieron y muchos fueron los comentarios positivos sobre su actuación al terminar el festival.




Total Annihilation y la propia Shadow Of The Sword siguieron con el repaso a su álbum, mientras que Powermad, de su reciente single de mismo nombre mostraba lo que nos deparará la banda en un futuro próximo, a la que le siguió la cover de Death Evil Dead.



La recta final llegó con Satanic Panic y The Mutilator, con la que la banda se despedía bajo el clamor del público, entregado y pidiendo más. Toda una descarga que sirvió para inyectar una buena dosis de caña al cartel del festival y que pareció dar el resultado estimado.




Fist ejercían como los cabezas de cartel del evento, siendo la primera vez en su carrera que visitaban España, algo que muchos no quisieron perderse. Etiquetados dentro de la NWOBHM, la formación publicó 2 álbumes en los ochenta del siglo pasado, Turn The Hell On y Back With A Vengeance.




La formación está actualmente compuesta por el guitarrista Dave Irwin, que ha permanecido en el seno de la banda durante toda su historia, el bajista Kev Charlton, el vocalista Glen Coates, quien puso las voces en el segundo álbum y reincorporado a la banda en 2017 y el baterista Harry "Hiroshima" Hill, también presente en toda la historia de la banda, pero que debido a una lesión ha tenido que abandonar la gira, siendo sustituido por el joven Marc Jackson, de la banda británica Acid Reign. Para los curiosos, en 2001 existió una versión alternativa de Fist formada por el vocalista del primer álbum, quienes sacaron el desapercibido disco Storm (2005) y que apenas duraron unos años, siendo los Fist actuales los más cercanos al sonido y a la formación clásica, lo que es todo un lujo tenerlos activos.




Fist supieron jugar bien sus cartas, tirando de veteranía, experiencia y de un nutrido puñado de clásicos, realizando un concierto impresionante en todos los sentidos. En una forma física envidiable y derrochando carisma, la banda salió dispuesta a demostrar que todavía quedan bandas de la NWOBHM capaces de brindar buenos recitales y sonar como antaño sin parecer una sombra de lo que fueron.




Haciendo un repaso a sus dos álbumes clásicos, sonaron piezas como The Vamp o Forever Amber, de su primer trabajo o Dog Soldier, la cual sonó más heavy y contundente que en su versión de estudio. De nuevo el sonido fue impoluto y destacar la labor del guitarrista Dave Irwin, quien siendo únicamente un guitarrista en el escenario, lo llenaba con sus riffs y su puesta en escena, pero fue el vocalista Glen Coates quien acaparó el mayor número de miradas, mostrando un nivel físico y vocal sobresaliente. Lástima que la banda no fuera más popular en su momento, puesto que son poco conocidos y ofrecen unos conciertos que nada tienen que envidiar a otras formaciones de su época.




Su clásico Turn The Hell On puso a todos los asistentes a cantar el estribillo a pleno pulmón, siendo uno de los momentos álgidos de la noche, con una sala llena, entregada y con Fist pletóricos, contentos de estar en España por primera vez y los cuales disfrutaron tanto encima como debajo del escenario, estando tras los conciertos mezclados con el público en la fiesta posterior bebiendo y celebrando con sus seguidores.




Lost And Found, con raíces de blues, puso algo de calma y elegancia al concierto, mientras que las rockeras Lucy y SS Giro dieron una vuelta de tuerca, dando un toque más festivo a un concierto que fue subiendo de intensidad en cada canción, que se demostró en la recta final con Brain Damage y el himno Name, Rank & Serial Number, cuyo estribillo se alargó para ser coreado varias veces y con el cual Fist se despedían, no sin antes como agradecimiento, y en palabras del vocalista, regalarnos una versión ensayada para la ocasión, Paranoid de Black Sabbath, pieza que siempre funciona en directo y que fue el final perfecto para una banda que por desgracia está relegada a festivales underground y pequeñas giras, pero que tras verlos, recomiendo encarecidamente que si alguna vez tenéis la oportunidad de verlos, no la desperdiciéis, pues merece mucho la pena el show de los británicos.




Pese a que las anteriores bandas habían dejado el listón bien alto, todavía quedaba una banda que tenía mucho que decir. Los bilbaínos The Wizards venían por primera vez a la capital del Turia (3 de las 4 bandas lo hacían por primera vez, siendo una noche de estrenos) y no bajaron el nivel, puesto que nos dejaron con la boca abierta con su heavy metal setentero, con toques stoner y doom que impregnaron de misticismo la sala.




Personalmente era una de las bandas que más ganas tenía de ver, puesto que su último trabajo Rise Of The Serpent me pareció uno de los mejores álbumes del pasado año y sus recientes giras por Europa no hacen más que resaltar la calidad que encierra la banda.




Envueltos siempre en ese halo de misterio que les envuelve sobre el escenario, comenzaron con Apocalyptic Weapons, ensimismando ya a los asistentes que parecían conocer las canciones mientras que los que se enfrentaban por primera vez a su sonido disfrutaban de la descarga.




Avidya, de su anterior plástico Full Moon In Scorpio mostró ese eclecticismo sonoro que poseen, dejando trazas de rock psicodélico, heavy metal y doom, una mezcla acertada que nos transportaba a los 70, cuando las etiquetas no eran tan importantes y la experimentación estaba a la orden del día, cosa que The Wizards hacen sin temblarles el pulso logrando un resultado óptimo.




Ian Mason hizo de maestro de ceremonias, siendo además de un excelente vocalista un frontman capaz de mover al público a su antojo, ya sea con sus movimientos, su energía inagotable o con una voz muy personal que fue sin duda el punto fuerte del concierto, dejándose la piel en cada estrofa y estribillo. Muestra de ello fue con el tema Circle Of Time, que en directo ganó sobre su versión en estudio.




La misteriosa Who Are You, Mr. Gurdjieff? más oscura y teatral seguía poniendo en evidencia la calidad que derrocha la formación, mientras que Calliope (Cosmic Revelations), uno de los cortes más populares de su discografía, nos hacía saltar y disfrutar de un concierto que ya estaba entre los mejores de la noche. Sorpresa mayúscula cuando interpretaron Vengeance, de los americanos Blue Öyster Cult, la cual hicieron suya, más oscura y densa y que demostró la influencia que ha tenido la mítica banda de rock psicodélico en el sonido de los bilbaínos.




Conjure fue la única referencia a su primer disco, más desconocido y desapercibido entre sus fieles  y con la siempre efectiva Stardust, con esas similitudes con Black Sabbath cerraban su concierto, con un público pletórico, una banda entregada y en líneas generales, un concierto sobresaliente.




No quisieron despedirse sin hacer una mención a Metal Bats y su duro trabajo de mantener el rock y el metal vivo en Valencia y como fiesta final, brindarnos una cover de Judas Priest que según el propio Ian, describe la vida en la carretera de la banda, interpretando Heading Out To The Highway, donde la banda invitó a las primeras filas a subirse al escenario, cediendo el micrófono en el estribillo a los más valientes y con Ian lanzándose al público y siendo transportado por toda la sala, como colofón final de una fiesta que llevaba horas en marcha.




En definitiva Metal Bats volvieron por todo lo alto con su V festival, el cual parece que no va a tener que esperar otros 7 años para poder realizarse viendo el éxito conseguido. Las 4 bandas estuvieron excelentes, teniendo cada uno a su favorita, pero ninguna defraudó y resultó ser una noche magnífica, con buena propuesta musical, ambiente envidiable y una muestra de que el metal underground tiene todavía público y valientes capaces de organizar un evento de tales características.




Texto: Alapont
Fotos: Jesús Soriano

lunes, 24 de junio de 2019

Crónica del concierto de Jolly Joker en Valencia

Jolly Joker + Frequency + Rockbender + Systemia
25/05/2019
Sala 16 Toneladas, Valencia

Que una banda cumpla 10 años de existencia siempre es motivo de celebración, pero si encima hablamos de una banda luchadora y de calidad indiscutible como son Jolly Joker entonces la celebración es mayor. La banda quiso festejar su décimo aniversario en su casa, en Valencia, rodeados de su gente y en una sala que les ha visto un buen puñado de veces actuar allí. El éxito estaba asegurado y ni siquiera el todopoderoso fútbol (ese mismo día el Valencia disputó y ganó la final de la Copa del Rey) pudo hacer sombra al rock and roll.

La fiesta era todavía mayor ya que se celebraba la semifinal del concurso Forjando Leyendas, donde una de las 3 bandas seleccionadas acudirá a la final en Madrid, estando a un paso de actuar en el prestigioso Leyendas del Rock, evento que es una referencia y que Jolly Joker tuvieron el placer de actuar el pasado año.



Así pues fueron las 3 bandas quienes abrieron la tarde y con aproximadamente media hora de tiempo, cada una tuvo la oportunidad de demostrar su potencial en directo. Comenzaron los valencianos Systemia, quienes practican un metal progresivo de mucha calidad y donde naturalmente la experiencia y el bagaje de los músicos es incuestionable. Contaban con la baza de tener como vocalista a José Broseta, cantante de Opera Magna quien ya figura como uno de los mejores vocalistas nacionales.



La banda cuenta con 2 trabajos editados y tocaron algunos de los temas que figuran en los mismos. Quizás el sonido no jugó a su favor, ya que la voz a veces estaba por debajo de los instrumentos y costaba entender lo que cantaba pero lo suplieron con una técnica y una maestría admirable. Pese al poco tiempo, supieron ganarse el interés de un público que poco a poco accedía a la sala, siendo ovacionados al final de su concierto habiendo hecho un trabajo más que notable.



Llegaba el turno de los también locales Rockbender, quienes supieron aprovechar el tiempo que les daban para convertir la 16 Toneladas en una fiesta. En varias ocasiones he visto como los clasifican o los etiquetan como los Airbourne españoles y creo que es un título que los define a la perfección. Hard rock festivo y macarra, con toques a AC/DC y los mencionados Airbourne pero también con un aroma a Mötley Crüe por poner algunos ejemplos.



Salieron desde el primer segundo dispuestos a comerse al público, sin parar de moverse por el escenario, incluso el vocalista Belo se mezcló con el público y cargó a hombros con el guitarrista Alberto para que se hiciera un solo de guitarra encima de la barra... toda una muestra de la chulería y del espectáculo que ofrecieron. Con un único álbum en el mercado, supieron sacar lo mejor de él con temas como La Reina del Rock N' Roll, Llena Mi Jarra, Sube El Volumen e incluso presentaron un tema nuevo en exclusiva.



Con el público entregado el cual coreaba los estribillos, la banda dio por finalizada su actuación demostrando sus tablas y su show el cual dejó un buen sabor de boca entre los presentes.



Llegaba el turno de Frequency, banda asentada en Albacete y que era los únicos que no jugaban en casa, pero aprovecharon que la sala ya estaba empezando a llenarse para desplegar su potencial sonoro. Tras el metal progresivo de Systemia y el hard rock de Rockbender, ahora tocaba un poco de death metal melódico, muy al estilo de los primeros In Flames.



Fue el vocalista Victor quien no paró de dirigirse al público y de presentar los temas, ganándose la aprobación de muchos de los asistentes y consiguiendo que moviéramos las cabezas con su propuesta, más extrema pero elaborada, con muy buenos pasajes instrumentales y una puesta en escena donde se notaba la experiencia de la formación.



Cuando las bandas terminaron de actuar se procedió a las votaciones del público y finalmente, tras unanimidad de los asistentes y del jurado, Rockbender salieron ganadores y serán los encargados de actuar en la final de Madrid y a los que deseamos toda la suerte del mundo.



Llegaba el plato fuerte de la noche y Jolly Joker prometieron un show lleno de colaboraciones de antiguos miembros de la banda, pero para nuestra sorpresa, la banda salió al escenario con su primera formación: Andy al bajo, Kikstarter a la batería, Yannick y Lazy Lane. Y sin más miramientos comenzaron la descarga con Damage, el tema que abre su primer trabajo Sex, Booze & Tattoos. Toda una sorpresa que fue más que bien recibida por una sala a reventar que comenzó a saltar y cantar.



She Starts siguió con el repaso al primer álbum. La cara de felicidad de los 4 miembros al verse tocando juntos nuevamente contagiaba a un público que o hacía muchísimo tiempo que veía esa formación en directo o que directamente era la primera vez que la presenciaba. Givin' It Up y el ya himno del grupo Fuck It All pusieron de patas arriba la sala que pese al calor no daba tregua. Como remate a esta primera parte del show, nos regalaron la versión de L.A Guns Rip & Tear, donde tuvieron un recuerdo para Eddie, guitarrista de la banda en su primera etapa que no pudo estar esa noche. Pese a ello, todo un privilegio poder ver de nuevo en el escenario a los Jolly Joker originales o la Mark I si emulamos las alineaciones de Deep Purple.




En el segundo bloque del concierto, aparecía Rafa, actualmente guitarrista de Capitán Booster (banda que recomiendo a todo el mundo) quien también formó parte de Jolly Joker y junto a él se unieron Luke y Alex, los miembros actuales de la banda, todos recibidos con ovaciones. Llegaba así el momento de recordar su segundo y gran álbum Here Comes The Jokers! con temazos como Perfect Life (la cual nunca falla en directo) o Full Of Beans que se ha ganado por derecho propio ser uno de los himnos de la banda valenciana.



A estas alturas del concierto Lazy Lane ya tenía a todos y cada uno de nosotros en el bolsillo gracias a su presencia, su actitud y su desparpajo en el escenario, repartiendo tragos de Jack Daniel's entre las primeras filas y haciendo que todos cantáramos con él mientras que Yannick iba disparando riffs a diestro y siniestro, con esa sonrisa que le caracteriza. Aprovecharon el momento para tocar por primera vez en directo Way Back Home, más melódica y calmada pero que funcionó a las mil maravillas y que espero que repitan en futuras ocasiones.



La segunda versión de la noche fue Who Will Save Rock And Roll de The Dictators, sacando a relucir la vena punk de Jolly Joker y que sinceramente me pareció una cover de lo más acertada y resultona. Con ella despedían a Rafa, quedándose sobre el escenario la formación actual y que como era de esperar, comenzaban a repasar el tercer y hasta la fecha último disco de la banda, Never Say Forever el cual ese mismo día podía comprarse en vinilo en una edición impresionante.



I Am Rock N' Roll me pareció desde su primera escucha un himno y fue recibido como tal, siendo otro tema ya inamovible en sus repertorios y que todos cantamos entusiastas. Sidewalks y Hey You del anterior plástico tampoco faltaron en una noche donde el repaso a su discografía era intenso y no podían dejarse nada en la recámara.



Stay Behind, la macarra Nasty Habbits o su single I Believe sirvieron para remarcar su tercer trabajo el cual sigue cosechando tantas y tan buenas críticas, demostrando lo mucho que está creciendo Jolly Joker en popularidad y calidad.



Tocaba lucirse con otra versión y en este caso los elegidos fueron Mötley Crüe de quienes tocaron el tema Don't Go Away Mad (Just Go Away) que les queda como anillo al dedo. No tardaron en contraatacar con más piezas clásicas como Sucker o la rockera Set My Soul On Fire, donde contaron con la colaboración de Pau Monteagudo (Uzzuaïa) cuya voz encaja perfectamente con la canción que desprende esos aromas a The Cult que tan bien sientan a la banda.



La última sorpresa llegaba con la incorporación del teclista Frank Suz, con el que tocaron canciones como I Wanna Go (qué bien suena con teclados!) o el que es otro himno de la formación como  Rockin In Stereo y que sirvió como traca final junto a Dressed To Kill, donde se desató la locura y algunas chicas subieron al escenario como ya viene siendo tradición en sus conciertos.



La banda se despedía bajo el clamor de un público satisfecho y entregado tras dos horas de puro hard rock y sleazy, pero todavía quedaba un último cartucho y segundos más tarde reaparecían todos los participantes del concierto, ex miembros y colaboradores para tocar todos juntos Lit Up de Buckcherry con el que esta vez sí, ponían el punto final a un show perfecto, con el que celebraron 10 años de sexo, alcohol y tatuajes. Tenemos la inmensa suerte de contar con una banda como ellos, única en este país y que se merecen comerse el mundo y celebrar más décadas.

Texto: Alapont
Fotos: Pedro J. Delgado