Si hay una banda española que son sinónimo de perseverancia, esos son Saratoga. Con ya casi 35 años a sus espaldas, la agrupación liderada por el incombustible Niko del Hierro ha pasado por diferentes etapas y un desfile de músicos que no han hecho mella en su determinación. Tras 8 años sin publicar material nuevo, vuelven a la palestra con su nuevo trabajo, En Estado Puro.
Este álbum llega con importantes cambios en la formación. Es el primero con Arnau Martí a la batería tras su incorporación a la banda en 2023 y también supone la salida de Jero Ramiro, miembro fundador que ya dejó las filas de Saratoga en 2006 para reincorporarse en 2014. Su salida ha sido bastante debatida ya que ha sido en malos términos y todo indica que esta vez es definitiva. Para muchos, el sonido del guitarrista es fundamental, pero ya se ha comprobado que la banda ha seguido adelante sin él con buenos resultados. Su puesto ha sido ocupado por el guitarrista peruano Charlie Parra, quien ya ha tocado con Saratoga en sus giras por Latinoamérica y que no es un desconocido para los seguidores de la banda. Así, con esta nueva encarnación, siguen adelante con Niko del Hierro al bajo y Tete Novoa a las voces, quien pronto cumplirá 20 años como vocalista de Saratoga, siendo el cantante con más años al frente y el tercer miembro más veterano que ha pasado por las filas de la formación.
El disco es toda una declaración de intenciones, con letras donde la banda reivindica su legado y sus ganas de seguir adelante pese a las adversidades, siendo también un trabajo más directo, heavy y acelerado, mostrando esa rabia y esa mencionada convicción que sigue intacta.
La encargada de abrir el álbum es Inteligencia Artificial (IA) donde cargan contra el desmesurado uso de esta herramienta que poco a poco está devorando la creatividad en muchos sectores. Musicalmente es directa y reconocible, un tema a caballo entre el heavy metal y el power y que en sus primeros compases reconoces ese sello de Saratoga. Tete se apodera del tema, entonando con registros agudos y dándonos un estribillo bien pegadizo. Se nota que la banda quiere darnos nuevos himnos y aunque será el público quien lo decida, vemos que pese a los años Saratoga siguen rubricando buenas canciones. La batería de Arnau ya deja ver su potencial y que pese a que por la banda han pasado auténticas bestias (Dani Pérez, Joaquín Arellano, Andy C. o el Estepario Siberiano) da la talla con nota.
A Toda Velocidad es uno de los temas insignia del álbum. Una pieza de speed metal con evidentes toques de power sacados de bandas como Stratovarius y donde Charlie Parra va a mostrar por qué se ha ganado el puesto como guitarrista de Saratoga. Velocidad, riffs bien potentes, solo de guitarra neoclásico, batería desenfrenada, líneas de bajo marcadas y una letra que habla de que la banda todavía tiene cuerda para rato y que este silencio discográfico de 8 años se ha roto para darnos a una banda engrasada y renacida. Esta canción me parece el himno del disco y en directo va a ser un auténtico cañonazo.
Silencio nos retrae a esos primeros años de Saratoga o a los años de álbumes como Tierra de Lobos, sonando crudos y más graves. Tete sacrifica agudos por tonos más sosegados, mientras de fondo la guitarra reparte melodías y riffs cortantes e incluso con cierto groove y las líneas de bajo capitaneadas por Niko le añaden más punch donde además tiene unos segundos para brillar en solitario. La letra es un dardo envenenado al ya ex miembro de la banda, y no será la única, ya que de manera poco velada, el disco va dedicado al ex guitarrista. El solo y esos aires a Perro Traidor hacen de este un corte curioso, diferente y más rabioso.
Llegamos a la única balada del disco, Alma de Cristal, que no va a presentar nada nuevo en este campo, siendo un tema pasteloso, con inclusión de guitarras acústicas, teclados, Tete moviéndose cómodo en estas tesituras y en definitiva, una pieza que está más cercana al proyecto en solitario de Tete y que ayuda a bajar las revoluciones en un disco potente.
Vientos de Libertad arranca de manera más oscura y densa, con un Niko marcando territorio y unos riffs machacones que muestran las influencias de Charlie, que van del power, al heavy o al metal más actual. Tete vuelve a dar una clase magistral al mostrar esos agudos potentes, mientras que el solo de Charlie acompañado por la batería de Arnau es otra carta de presentación de ambos para reivindicar su puesto. El solo de Niko que le precede es otro de los mejores momentos de la canción. La letra vuelve a abordar el concepto de un nuevo comienzo, incidiendo en esta nueva etapa por la que la banda atraviesa.
Alma Perdida nos pone en la piel de un suicida, por lo que musicalmente es oscura, reflejando una tensión constante que Arnau sabe transmitir con los golpes de batería, simulando los latidos del corazón. Tete vuelve a cantar de manera comedida, logrando interpretar el papel del protagonista y mostrar esa agonía. Las guitarras se doblan en una melodía muy maideniana para después ofrecernos un solo intenso que dan paso al clímax de la historia. Estamos ante el tema más tapado del disco al no ser el típico corte acelerado o de estribillo fácil, pero una de las canciones más complejas que Saratoga nos han ofrecido y que sin duda con cada escucha logra darnos matices nuevos.
Basta Ya de Horror nos trae a una banda que aborda la situación actual que vivimos, rodeados de guerra, miseria y mandatarios que sólo buscan el beneficio propio, todo envuelto en un heavy metal más clásico que me vuelve a recordar a los Saratoga de discos como Vientos de Guerra. Es quizás el tema más plano del disco, donde se puede rescatar el solo de guitarra pero que por lo demás, no logra engancharme o despertar mi atención.
Todo Acabó nos habla del desamor, del fin de una relación y que empieza con Arnau en solitario para darnos después a un Niko liderando el tema con sus líneas de bajo crujientes y potentes, volviendo a reivindicar su puesto como uno de los mejores bajistas del heavy metal nacional. Volvemos a encontrarnos a un Tete que canta más grave y contenido mientras unos riffs de guitarra y bajo combinados se nos presentan y que es otra de esas marcas de Saratoga tan reconocibles. Otro corte oscuro y más pantanoso pero que nos muestra otra cara de la banda que también experimenta pero sin perder su esencia.
La sorpresa del álbum nos llega con Te Vistes de León, donde por primera vez en 35 años de historia de Saratoga, Niko del Hierro se encarga de cantar, dándonos una canción diferente, adaptada a su voz, más ronca, que pese a comenzar como si fuera un power metal poderoso, nos ofrece un heavy metal con destellos de punk y donde el bajista se despacha bien a gusto volviendo a dedicar unas palabras a su ya ex compañero de banda. Una pena que la relación entre ambos acabe así tras años de andaduras juntos y que esta batalla se esté dando de forma tan abierta, pero la canción sirve para que Niko libere esa rabia y frustración con una letra que no deja nada a la imaginación. El protagonismo en lo musical recae en bajo y batería aunque los riffs de guitarra acelerados y mordedores ayudan a impregnar de veneno al tema.
El final del disco llega con Somos Fuego, pieza intensa nuevamente con ese mensaje de seguir adelante que las banda nos quiere grabar a fuego. Esta canción sí que recuerda a los trabajos más actuales de la formación, como Morir en el Bien, Vivir en el Mal, y en concreto tiene partes que relaciono con el tema Mi Venganza. Estribillo bien marcado, momentos instrumentales más elaborados y atmosféricos y un broche a un álbum que une perfectamente el sonido clásico con el más actual de una banda que no se rinde.
Esta nueva etapa de Saratoga nos trae un álbum que sirve como toma de contacto, donde los nuevos fichajes sacan pecho y tenemos desde el power metal más clásico y elaborado al heavy metal que la banda abandera desde hace ya 35 años. Todo indica que estos Saratoga van a tirar por estos derroteros y que ahora van a ir a por todo, con mucho que demostrar. Yo les doy un voto de confianza, como llevo haciendo desde que los descubrí y con ilusión de ver a dónde nos lleva este nuevo capítulo.
Discográfica: Maldito Records
Formación
- Niko del Hierro - Bajo
- Tete Novoa - Voz
- Arnau Martí - Bastería
- Charlie Parra - Guitarra
Tracklist
- Inteligencia Artificial (IA)
- A Toda Velocidad
- Silencio
- Alma de Cristal
- Vientos de Libertad
- Alma Perdida
- Basta ya de Horror
- Todo Acabó
- Te Vistes de León
- Somos Fuego
Puntuación: 7.75/10









