martes, 1 de septiembre de 2026

Leather Boys - Lysergic Motel

 

 

Desde tierras asturianas nos llega el quinto trabajo de Leather Boys, quienes con más de 20 años a sus espaldas, arremeten de nuevo con un álbum que sigue mostrando esa actitud y hedonismo descontrolado con su particular sonido, mezcla de sleazy, glam y hard rock. La alineación actual está formada por Leather Rose a la voz, Leather Sex y Leather Dirty Duke a las guitarras, Leather Skelter a la batería y Leather Latin Lover al bajo. 

El álbum ha sido grabado en los Tutú Estudios bajo la supervisión de Olaya Camilo y el artwork del disco (muy bueno por cierto) ha sido obra de Javier Gómez Bobes.

Arrancan ya de primeras con la directa y más punk B.D.S.M. donde los coros van a ser clave, junto a una sección rítmica muy machacona y guitarras más ligeras pero cargadas de actitud que en menos de 2 minutos descargan toda su energía en un tema sencillo pero efectivo.

Haircut & Attitude ya nos muestra su reconocible hard rock, donde se encuentran influencias desde AC/DC, pasando por Rose Tattoo o Hanoi Rocks. El bajo va a estar marcando durante toda la canción con firmeza, mientras que ahora las guitarras presentan melodías pegadizas y de nuevo los coros están ahí para que en directo esto sea una bomba de relojería. En definitiva una de esas canciones que son sinónimo de fiesta y de rock más salvaje.

Con una cuenta atrás nos dan paso a Crush On You, de mayor influencia en la escena del hard rock angelino. Puente con palmas y coros y estribillo más cercano a la radiofórmula pero que es contagioso y donde quiero destacar la labor de Leather Skelter a los parches.

Sonic Love es la pieza más trabajada, con reminiscencias a The Cult (lo cual ya hace de la canción una de mis favoritas) que inicia de manera lenta y densa, un bajo comandando de fondo, guitarras más pesadas y Leather Rose cantando en tonos más graves, haciendo que esta canción se torne más experimental dentro de su sonido. La adición de teclados por parte de Sergio Tutú, quien se ha encargado de mezclar el disco, añaden más juego y peso a la composición.

Red Flag por su parte aligera y nos trae un corte más fresco, ahora con Leather Rose cantando de forma más dulce, con estribillo azucarado, guitarras menos agresivas y en general su tema más popero pero sin perder su marca. Por suerte Midlife Crisis da un volantazo y el bajo inicial ya nos anuncia que volvemos al hard rock macarra y más musculoso a golpe de riff afilado, regreso de teclados y una letra que nos habla de seguir en esto del rock n' roll pese a que la edad ya empieza a superar ciertas cifras. Otra de las joyas del disco.

Electrify destaca por sus riffs electrizantes (valga la redundancia) su potente estribillo, la fuerza de la sección rítmica y un solo de guitarra más que notable, donde volvemos a encontrar ese aroma a The Cult y que deja con buen sabor de boca.

Aussie Girl comienza como un amago de balada pero a los pocos segundos un riff bien chulesco nos devuelve a ese hard rock que Leather Boys bien saben hacer, de nuevo con teclados a modo de colchón y una batería que marca el ritmo con eficacia. La voz de Leather Rose vuelve a sorprender con sus diferentes rangos vocales dándonos una pieza movida, llena de cambios de ritmo y entretenida.

Regresa esa vena más punk y sucia con Backdoor Lady, con ese bajo al más puro estilo Motörhead, riff veloz y sucio y un solo obra de Leather Pig Rocket como colaboración especial. Canción corta pero muy efectiva.

Fading Star es un medio tiempo que destaca por ser más pausado, pesado y donde se puede palpar la emoción tanto en la letra como en la interpretación de Leather Rose, más calmado y melódico. El tema va ganando en intensidad y es en el estribillo donde logra estallar, siendo un corte bastante emotivo.

Fairground Queen va a sacudirse el polvo y volver al rock macarra y vacilón, algo que Leather Boys saben hacer sin despeinarse, corto, pero directo y efectivo, sin pretensiones y que nos invita a mover la cabeza. Como cierre ofrecen Acid Riders, una canción algo diferente, con ligeros toques de grunge, de rock sureño e incluso de stoner, con esa voz distorsionada de Leather Rose en sus primeros compases. Es un tema diferente pero que personalmente me gusta, mostrando que la banda puede experimentar y seguir sonando a ellos mismos, siendo quizás este el álbum donde más han querido salirse del guión y que nos enseña que tras 20 años de carrera, la banda aún tiene mucho que ofrecer.

Lysercig Motel es la prueba de que Leather Boys se pueden reinventar y seguir siendo un referente dentro del hard rock tras más de 20 años en la carretera. Estamos ante su disco más variado, más maduro y que aún así no pierde un ápice de su personalidad. Pese a contar con 12 temas no se hace largo, más bien al contrario, disfrutable, divertido y que te deja con buenas sensaciones. Muy recomendado.

Discográfica: The Fish Factory

 

Formación

  • Leather Rose - Voz
  • Leather Sex - Guitarra
  • Leather Dirty Duke - Guitarra
  • Leather Latin Lover - Bajo
  • Leather Skelter - Batería


Tracklist

  1. B. D. S. M.
  2. Haircut & Attitude
  3. Crush On You
  4. Sonic Love
  5. Red flag
  6. Midlife Crisis
  7. Electrify
  8. Aussie Girl
  9. Backdoor Lady
  10. Fading Star
  11. Fairground Queen
  12. Acid Riders

 

Puntuación: 7.5/10

 

Accept - Teutonic Titans 1976 - 2026

 

Si alguien me preguntara qué bandas diría que son las esenciales para entender el sonido primigenio del heavy metal, tengo claro que en mi lista no pueden faltar formaciones como Black Sabbath, Iron Maiden, Judas Priest... y naturalmente Accept. Desde Alemania demostraron que el heavy metal no era de facturación única en Reino Unido y han sido un pilar fundamental de movimiento, inspirando a muchas bandas que han tomado su sonido como espejo en el que mirarse.

Por eso, que hayan llegado a su 50 aniversario es motivo de celebración y la banda ha querido festejarlo con nosotros dándonos un álbum en el que repasan sus clásicos junto a bandas y músicos amigos. En esta regrabación, actualizan canciones que van desde el álbum I'm a Rebel de 1980 hasta Eat the Heat de 1989 donde no van a faltar sus clásicos atemporales a rarezas y canciones que han rescatado del olvido para darles una nueva vida.

Pese a que Wolf Hoffmann ha quedado actualmente como el único miembro original de la formación, el espíritu de esos Accept de los 80 se puede notar en cada canción y donde los músicos invitados aportan una nueva visión, haciendo que cada corte tenga algo que despierte nuestro interés.

El disco abre a degüello con Fast as a Shark, tema que para muchos es pilar del speed metal y que cuenta con Phil Anselmo a la voz, Kirk Hammett a la guitarra, Billy Sheehan al bajo y Mikkey Dee a la batería. Una alineación de ensueño que ya nos deja ver la clase de invitados que nos vamos a ir encontrando a lo largo de este homenaje. Su famoso inicio ha sido interpretado por la Harmonie Musik Hindelang y la canción nos pasa por encima con esa potencia sonora y el grito desgarrador de un Anselmo que intenta emular a Udo a las voces, cantando grave y rasgado. El resto de músicos están simplemente excelentes, con una sección rítmica arrolladora y un Hammett que se combina muy bien con Hoffmann a las guitarras. Un primer cañonazo que nos demuestra por qué Accept son sinónimo de heavy metal y exponentes del género.

De ahí pasamos al que seguramente es el himno de Accept por antonomasia, Balls to the Wall, y para ello han contado con el mismísimo Metal God a las voces. Rob Halford colabora uniendo a dos de los referentes mundiales del heavy metal. Junto a él tenemos a otro titán del heavy metal alemán como Mathias Jabs a la guitarra, Rex Brown al bajo y Jason Bowld a la batería. La producción más moderna y la unión de los músicos hacen que la canción se muestre más musculosa, con Halford mostrando unos registros graves y densos que conjugan muy bien con los de Mark Tornillo, con ambos vocalistas repartiéndose las estrofas. Brown al bajo dota a la canción de mayor profundidad mientras que Mathias Jabs lleva el solo hacia su terreno.

Toca repasar el álbum Russian Roulette de 1986 y el corte Aiming High. Para esta pieza tenemos un verdadero trío de ases del thrash metal: Chuck Billy a la voz, Gary Holt a la guitarra y David Ellefson al bajo junto al actual baterista de Accept Christopher Williams. Así que cómo no, lo que tenemos es una versión más agresiva y afilada del tema original, con Chuck Billy y Tornillo sacando su vertiente más fiera, con un estribillo que es pura dinamita de una canción que no estará entre las más conocidas del catálogo de Accept, pero que aquí han logrado revitalizar con buen atino.

Breaker es otro de esos discos que crearon escuela y uno de los cortes elegidos para esta regrabación ha sido Run If You Can, donde colaboran Todd La Torre a la voz, Ola Englund a la guitarra, Chuck Garric (Ted Nugent, Alice Cooper) al bajo y Roy Mayorga (Stone Sour) a la batería. Es cierto que se pierde esa esencia ochentera de la grabación original, pero teniendo a Todd La Torre a la voz, toda canción se torna una auténtica delicia, siendo totalmente opuesta a los rasgados tonos de Mark Tornillo, pero logran combinarse bien e ir cediéndose el protagonismo. Mención también del trabajo de Mayorga a la batería y de ese duelo de guitarras entre Hoffmann y Englund, que me parece de lo mejor de esta nueva versión.

Si hay un disco en la carrera de Accept en la que la gran mayoría de seguidores se ponen de acuerdo en decir que es el peor de la discografía de los alemanes, ese es Eat the Heat, el fallido intento de la banda por conquistar el mercado americano, saliéndose totalmente del heavy metal para abrazar un hard rock más melódico y pomposo. Aunque tiene sus defensores, incluso la banda ha admitido en más de una ocasión que fue un tropiezo en su carrera, pero es de agradecer que no lo olviden en este repaso. El vocalista norteamericano Jason McMaster se ocupa de las voces, siendo más acorde a las que grabó en su momento David Reece. El resto de músicos se componen de los actuales Accept Phil Shouse a la guitarra y el ya mencionado Christopher Williams. La canción se vuelve más metalera que la original pero sin perder esa esencia de hard rock. Toda una curiosidad que la banda nos regala a los seguidores más acérrimos.

Metal Heart es otro de esos misiles atómicos dentro de la carrera de Accept que no podía faltar en este disco. Dino Jelusić se pone a las voces, acompañado por Joel Hoekstra (quien fue brevemente miembro de Accept hasta no hace mucho), la violinista Ava Rebekah Rahman (y actual esposa de Hoffmann) y nuevamente Jason Bowld a la batería. Su mítica intro ahora con violín le da un toque más oriental pero rápidamente todo se torna más metálico y denso, con Tornillo en estado de gracia y un Jelusić inmenso que nos demuestra que es de los mejores vocalistas que han salido en los últimos años. El solo de Hoffmann combinado con el violín de Ava es una auténtica delicia, logrando transmitir el amor del guitarrista por la música clásica y renovando el solo, llevándolo a otro nivel. Es una de mis favoritas de este disco, ya que mantiene la esencia de la original pero habiéndose metido unos esteroides.

Losers and Winners nos hace volver al genial Balls to the Wall, con la colaboración de Hansi Kürsch a la voz, Paul Gilbert a la guitarra, Chuck Garric de nuevo al bajo y a Tommy Aldridge a la batería. Una formación de ensueño. Desde luego Wolf en todos estos años de carrera ha hecho muchas amistades por el camino y tener a este desfile de músicos es algo impresionante. El dúo Gilbert Hoffmann a las guitarras es un delirio y escuchar a Hansi entonar registros graves y más desgarrados para adaptar su voz al tema de Accept es curioso, haciendo desplegar registros rara vez vistos en su carrera con Blind Guardian y junto a Tornillo hacen un dueto muy bien logrado. No puedo dejar de mencionar al gran Tommy Aldridge que como siempre su trabajo es sobresaliente y esos solos de guitarra de Gilbert y Hoffmann que van sonando de fondo hasta explotar en la recta final del tema. Otro de mis temas favoritos de este disco.

Toca hacer un poco de arqueología para sacar de debajo de la tierra Save Us, del disco I'm a Rebel, que es cantada por Tobias Forge, llegando a admitir en una entrevista que cuando la mencionó a Wolf, ni él mismo recordaba la canción, así que el Papa Emeritus ha logrado resucitar un corte olvidado para darle una nueva vida. La verdad es que la canción original tiene todavía aires del rock de los setenta y le queda como un guante a Forge, que está acompañado por Frank Bello y Ray Luzier (Korn), la lleva totalmente a su terreno. Si me dijeran que es un nuevo tema de Ghost, me lo creería, por lo que esta canción deja toda esencia de aquellos Accept atrás. Me gusta que los artistas tengan total libertad para adaptarlas y en este caso Forge se ha hecho totalmente dueño de ella. Curiosa y muy buen resultado.

Up to the Limit es otra de esas que no necesita presentación y volvemos a contar con una alineación estelar con John Bush a la voz, Alex Skolnick a la guitarra, Rudy Sarzo al bajo y a la batería Shannon Larkin de Godsmack. En este caso hay poca diferencia respecto a la original, contando con las gruesas líneas de Sarzo al bajo y la buena pegada de Larkin. John Bush se mueve cómodo en este tipo de canción y nuevamente junto a Tornillo se van repartiendo la tarea. Tener en una misma canción a Hoffmann y Skolnick solo puede traer cosas buenas y en el momento del solo tenemos a este par de hachas haciendo lo que mejor saben.

Wrong is Wright cierra el primer disco contando con Ralf Scheepers a la voz, John Norum a la guitarra y Ken Mary (Chastain, Fifth Angel y ex Accept) a la batería. Scheepers es un todoterreno y se carga el tema a sus espaldas, combinando genial con Tornillo y haciendo otro combo más que curioso. Por su parte Norum saca su magia a pasear junto a un Wolf que está en su salsa pudiendo colaborar con otros grandes de las seis cuerdas.

Pasamos al segundo disco que arranca con Starlight, otra pieza fundamental de la historia de Accept donde colabora a las voces Joseph Michael, vocalista de Sanctuary junto a Phil Demmel a la guitarra y Michael Cartellone (Lynyrd Skynyrd y baterista de Accept entre 1995 y 1997) donde se respeta bastante el material original. La voz de Joseph Michael encaja perfectamente en esta composición e incluso diría que lo hace mejor que Tornillo. El momento de las guitarras gemelas es lo mejor de la canción, con Demmel y Hoffmann bien sintonizados.

Otra de esas alineaciones de infarto nos llega con Fight it Back, con Mark Lopes, Bumblefoot, Billy Sheehan y Shawn Drover. La verdad es que el disco consigue aunar en distintas canciones a músicos que difícilmente veríamos juntos, creando combinaciones la mar de curiosas. Sheehan repite en el disco volviendo a dejar su impronta, mientras que Lopes hace un trabajo titánico, siendo otra de esas voces que quedan bien en temas compuestos por Accept. Drover por su parte cumple con nota y Bumblefoot como era de esperar, nos regala un solo estratosférico donde las notas por segundo salen disparadas de su guitarra.

Love Child es de esos temas que aunque son conocidos por los fans de Accept, queda eclipsado por otros himnos, pero que es uno que me encanta. Billy Corgan se encarga de cantarlo mientras que David Ellefson y Tommy Aldridge repiten en sus respectivos instrumentos. Corgan tiene una voz peculiar, más alejada de los estándares del heavy metal y quizás una canción de Accept no encaja en su tonalidad, pero logra dejar su impronta, siendo en ocasiones arrollado por Tornillo (especialmente en el estribillo) pero en rasgos generales es disfrutable.

Breaker continúa con este bombardeo de himnos. Curiosa la colaboración de Girish Pradhan (GATC) completando la banda con los hermanos Glen y Shawn Drover y Chuck Garric) Gran aportación de los hermanos y un Garric que vuelve a salirse al bajo, pero ese cóctel compuesto por Tornillo y Pradhan para mí es lo que mejor funciona en esta canción.

Demon's Night nos trae de invitado a Bobby Blitz y con eso ya está todo dicho. Pedazo de interpretación la del vocalista de Overkill cuya voz está hecha para cantar canciones de Accept sin despeinarse. Si a eso le añadimos a Andy Sneap a la guitarra y David Ellefson y Ray Luzier de nuevo en el equipo, ya tenemos otro pelotazo.

Otra curiosa combinación de músicos se nos da en T.V. War. Os imagináis a Joe Lynn Turner cantando con Fredrik Åkesson de Opeth a la guitarra, Rudy Sarzo al bajo y Ken Mary a la batería? Pues déjate de imaginarlo porque nos los juntan aquí. Turner deja su estilo personal y la canción logra brillar con todas estas piezas sobre el tablero.

Sebastian Bach tampoco se quería perder esta fiesta y se une a Rex brown y Shawn Drover para darnos una más que digna versión de London Leatherboys. El bajista de Pantera le mete mayor punch al tema con el bajo y Tornillo y Sebastian Bach van jugando a las voces, explotando en el estribillo.

Monsterman cuenta con otro gran vocalista como es Jeff Scott Soto junto a Jeff Loomis a la guitarra, que naturalmente nos brinda un solo espectacular. Soto es otro de los que adapta su tonalidad vocal para sonar roto y rasgado y así encajar con Mark Tornillo. 

Por último tenemos Restless and Wild donde invitan a Chris Jericho a cantar y a K.K.Downing a la guitarra, apoyados de nuevo por Sheehan y Ray Luzier. Sheehan es sin duda uno de los jugadores estrella del disco, tema donde colabora, tema que destaca por las líneas de bajo. Pero aquí Downing es el que viene a dejar su sello, como otro de los arquitectos del sonido del heavy metal que es, impregnando su estilo en un solo que te invita a cerrar los ojos y dejarte llevar.

Normalmente este tipo de discos de regrabaciones con músicos invitados suelen ser algo insulsos o que no salen de lo curioso, pero he de admitir que Accept han logrado con este mantenerme todo el rato atento a cada músico y a cada interpretación, eligiendo además una selección de canciones que repasan sus años dorados pero a veces huyendo de lo esperado, rescatando o lavando la cara a canciones algo más olvidadas. Han sido muchos los amigos y músicos que han celebrado estos 50 años de Accept teniendo a invitados de la primera división del heavy metal, por lo que si eres fan de los teutones, no dejes de escuchar este disco para unirte a la celebración y pasar un buen rato.

Discográfica: Napalm Records

Tracklist

  1. Fast as a Shark
  2. Balls to the Wall
  3. Aiming High
  4. Run If You Can
  5. Hellhammer
  6. Metal Heart
  7. Losers and Winners
  8. Save Us
  9. Up to the Limit
  10. Wrong Is Right
  11. Starlight
  12. Fight It Back
  13. Love Child
  14. Breaker
  15. Demon's Night
  16. T.V. War
  17. London Leatherboys
  18. Monsterman
  19. Restless and Wild

martes, 12 de mayo de 2026

Saratoga - En Estado Puro


Si hay una banda española que son sinónimo de perseverancia, esos son Saratoga. Con ya casi 35 años a sus espaldas, la agrupación liderada por el incombustible Niko del Hierro ha pasado por diferentes etapas y un desfile de músicos que no han hecho mella en su determinación. Tras 8 años sin publicar material nuevo, vuelven a la palestra con su nuevo trabajo, En Estado Puro.

Este álbum llega con importantes cambios en la formación. Es el primero con Arnau Martí a la batería tras su incorporación a la banda en 2023 y también supone la salida de Jero Ramiro, miembro fundador que ya dejó las filas de Saratoga en 2006 para reincorporarse en 2014. Su salida ha sido bastante debatida ya que ha sido en malos términos y todo indica que esta vez es definitiva. Para muchos, el sonido del guitarrista es fundamental, pero ya se ha comprobado que la banda ha seguido adelante sin él con buenos resultados. Su puesto ha sido ocupado por el guitarrista peruano Charlie Parra, quien ya ha tocado con Saratoga en sus giras por Latinoamérica y que no es un desconocido para los seguidores de la banda. Así, con esta nueva encarnación, siguen adelante con Niko del Hierro al bajo y Tete Novoa a las voces, quien pronto cumplirá 20 años como vocalista de Saratoga, siendo el cantante con más años al frente y el tercer miembro más veterano que ha pasado por las filas de la formación.

El disco es toda una declaración de intenciones, con letras donde la banda reivindica su legado y sus ganas de seguir adelante pese a las adversidades, siendo también un trabajo más directo, heavy y acelerado, mostrando esa rabia y esa mencionada convicción que sigue intacta.

La encargada de abrir el álbum es Inteligencia Artificial (IA) donde cargan contra el desmesurado uso de esta herramienta que poco a poco está devorando la creatividad en muchos sectores. Musicalmente es directa y reconocible, un tema a caballo entre el heavy metal y el power y que en sus primeros compases reconoces ese sello de Saratoga. Tete se apodera del tema, entonando con registros agudos y dándonos un estribillo bien pegadizo. Se nota que la banda quiere darnos nuevos himnos y aunque será el público quien lo decida, vemos que pese a los años Saratoga siguen rubricando buenas canciones. La batería de Arnau ya deja ver su potencial y que pese a que por la banda han pasado auténticas bestias (Dani Pérez, Joaquín Arellano, Andy C. o el Estepario Siberiano) da la talla con nota.

A Toda Velocidad es uno de los temas insignia del álbum. Una pieza de speed metal con evidentes toques de power sacados de bandas como Stratovarius y donde Charlie Parra va a mostrar por qué se ha ganado el puesto como guitarrista de Saratoga. Velocidad, riffs bien potentes, solo de guitarra neoclásico, batería desenfrenada, líneas de bajo marcadas y una letra que habla de que la banda todavía tiene cuerda para rato y que este silencio discográfico de 8 años se ha roto para darnos a una banda engrasada y renacida. Esta canción me parece el himno del disco y en directo va a ser un auténtico cañonazo.

Silencio nos retrae a esos primeros años de Saratoga o a los años de álbumes como Tierra de Lobos, sonando crudos y más graves. Tete sacrifica agudos por tonos más sosegados, mientras de fondo la guitarra reparte melodías y riffs cortantes e incluso con cierto groove y las líneas de bajo capitaneadas por Niko le añaden más punch donde además tiene unos segundos para brillar en solitario. La letra es un dardo envenenado al ya ex miembro de la banda, y no será la única, ya que de manera poco velada, el disco va dedicado al ex guitarrista. El solo y esos aires a Perro Traidor hacen de este un corte curioso, diferente y más rabioso.

Llegamos a la única balada del disco, Alma de Cristal, que no va a presentar nada nuevo en este campo, siendo un tema pasteloso, con inclusión de guitarras acústicas, teclados, Tete moviéndose cómodo en estas tesituras y en definitiva, una pieza que está más cercana al proyecto en solitario de Tete y que ayuda a bajar las revoluciones en un disco potente.

Vientos de Libertad arranca de manera más oscura y densa, con un Niko marcando territorio y unos riffs machacones que muestran las influencias de Charlie, que van del power, al heavy o al metal más actual. Tete vuelve a dar una clase magistral al mostrar esos agudos potentes, mientras que el solo de Charlie acompañado por la batería de Arnau es otra carta de presentación de ambos para reivindicar su puesto. El solo de Niko que le precede es otro de los mejores momentos de la canción. La letra vuelve a abordar el concepto de un nuevo comienzo, incidiendo en esta nueva etapa por la que la banda atraviesa.

Alma Perdida nos pone en la piel de un suicida, por lo que musicalmente es oscura, reflejando una tensión constante que Arnau sabe transmitir con los golpes de batería, simulando los latidos del corazón. Tete vuelve a cantar de manera comedida, logrando interpretar el papel del protagonista y mostrar esa agonía. Las guitarras se doblan en una melodía muy maideniana para después ofrecernos un solo intenso que dan paso al clímax de la historia. Estamos ante el tema más tapado del disco al no ser el típico corte acelerado o de estribillo fácil, pero una de las canciones más complejas que Saratoga nos han ofrecido y que sin duda con cada escucha logra darnos matices nuevos.

Basta Ya de Horror nos trae a una banda que aborda la situación actual que vivimos, rodeados de guerra, miseria y mandatarios que sólo buscan el beneficio propio, todo envuelto en un heavy metal más clásico que me vuelve a recordar a los Saratoga de discos como Vientos de Guerra. Es quizás el tema más plano del disco, donde se puede rescatar el solo de guitarra pero que por lo demás, no logra engancharme o despertar mi atención.

Todo Acabó nos habla del desamor, del fin de una relación y que empieza con Arnau en solitario para darnos después a un Niko liderando el tema con sus líneas de bajo crujientes y potentes, volviendo a reivindicar su puesto como uno de los mejores bajistas del heavy metal nacional. Volvemos a encontrarnos a un Tete que canta más grave y contenido mientras unos riffs de guitarra y bajo combinados se nos presentan y que es otra de esas marcas de Saratoga tan reconocibles. Otro corte oscuro y más pantanoso pero que nos muestra otra cara de la banda que también experimenta pero sin perder su esencia.

La sorpresa del álbum nos llega con Te Vistes de León, donde por primera vez en 35 años de historia de Saratoga, Niko del Hierro se encarga de cantar, dándonos una canción diferente, adaptada a su voz, más ronca, que pese a comenzar como si fuera un power metal poderoso, nos ofrece un heavy metal con destellos de punk y donde el bajista se despacha bien a gusto volviendo a dedicar unas palabras a su ya ex compañero de banda. Una pena que la relación entre ambos acabe así tras años de andaduras juntos y que esta batalla se esté dando de forma tan abierta, pero la canción sirve para que Niko libere esa rabia y frustración con una letra que no deja nada a la imaginación. El protagonismo en lo musical recae en bajo y batería aunque los riffs de guitarra acelerados y mordedores ayudan a impregnar de veneno al tema.

El final del disco llega con Somos Fuego, pieza intensa nuevamente con ese mensaje de seguir adelante que las banda nos quiere grabar a fuego. Esta canción sí que recuerda a los trabajos más actuales de la formación, como Morir en el Bien, Vivir en el Mal, y en concreto tiene partes que relaciono con el tema Mi Venganza. Estribillo bien marcado, momentos instrumentales más elaborados y atmosféricos y un broche a un álbum que une perfectamente el sonido clásico con el más actual de una banda que no se rinde.

Esta nueva etapa de Saratoga nos trae un álbum que sirve como toma de contacto, donde los nuevos fichajes sacan pecho y tenemos desde el power metal más clásico y elaborado al heavy metal que la banda abandera desde hace ya 35 años. Todo indica que estos Saratoga van a tirar por estos derroteros y que ahora van a ir a por todo, con mucho que demostrar. Yo les doy un voto de confianza, como llevo haciendo desde que los descubrí y con ilusión de ver a dónde nos lleva este nuevo capítulo.

Discográfica: Maldito Records

 

Formación

  • Niko del Hierro - Bajo
  • Tete Novoa - Voz
  • Arnau Martí - Bastería
  • Charlie Parra - Guitarra


Tracklist

  1. Inteligencia Artificial (IA)
  2. A Toda Velocidad
  3. Silencio
  4. Alma de Cristal
  5. Vientos de Libertad
  6. Alma Perdida
  7. Basta ya de Horror
  8. Todo Acabó
  9. Te Vistes de León
  10. Somos Fuego

 

Puntuación: 7.75/10

 

martes, 5 de mayo de 2026

Hellripper - Coronach


Hablar de Hellripper es hablar del creador y cerebro de la banda, el escocés James McBain, quien en 2014 dio forma a esta "one man band" encargándose él de todos los instrumentos y que poco a poco ha ido ganando cierto renombre en la escena. Ahora nos presenta su cuarto trabajo Coronach, arropado esta vez por la discográfica Century Media.

Los que ya conozcan el trabajo de Hellripper ya saben lo que se van a encontrar. Si es tu primera vez, es  complicado meterlos en un sólo estilo, pero su sonido es una estudiada mezcla de speed metal crudo y descarnado herencia de Motörhead, evidentes toques de Venom y ese thrash y proto black metal de formaciones como los primeros Sodom o Bathory. Una orgía sonora que encaja a la perfección y que nos da como resultado canciones que aportan melodías muy llamativas pero sin perder oscuridad y violencia contenida.

Antes de meternos de lleno en sus 8 temas, mencionar su portada, posiblemente la mejor hasta la fecha, que creo que plasma muy bien el sonido y la temática que suelen abordar las letras, donde la mitología escocesa siempre tiene gran protagonismo.

Ahora sí, el álbum arranca con Hunderprest, que arranca sin paliativos con un riff bien acelerado y afilado que da paso a un speed/black metal que inmediatamente te incita a mover la cabeza con su frenetismo y con rasgada voz de McBain. Hacia la mitad la batería se descontrola para pasar a un black metal más atmosférico e intenso junto a unos solos de guitarra melódicos y más enfocados en el heavy metal e incluso en sus compases finales teclados que me hacen recordar a los mejores Children Of Bodom que demuestra que esa mezcla de influencias son perfectamente balanceadas cuando la canción lo demanda. Un inicio que ya te atrapa en la red que Mc Bain ha tejido sin fisuras.

Kinchyle (Goatkraft And Granite) llama la atención por ser un tema más cercano al speed metal más tradicional, recordando sus primeros compases a bandas míticas del género como Grave Digger, Running Wild o Scanner con esos riffs acelerados pero melódicos, que conjugan con la voz rasgada y aguda. Sin duda, las guitarras son las protagonistas que van repitiendo un riff muy sólido y su estribillo más coral y pegadizo. Canción que saca a relucir la faceta más melódica de Hellripper.

El piano nos da la bienvenida a The Art Of Resurrection para crear una atmósfera melancólica y oscura que desarrollará ese metal demente y melódico con buenos momentos a la batería (para mí una de las mejores interpretaciones de McBain con el instrmento) y es en Baobhan Sith (Waltz Of The Damned) cuando el black metal más podrido vuelve a la palestra, mostrando guturales más marcados pero donde encontramos cierta teatralidad en sus estrofas de gran inspiración en Mercyful Fate. Pese a que son muchas las inspiraciones de las que Hellripper toman, crean un sonido propio y este tema es un claro ejemplo de cómo reinventar ciertas influencias. Una canción que en sus más de 6 minutos nos regala momentos instrumentales muy logrados.

Blakk Satanik Fvkkstorm es la canción con la que vuelven a sus raíces para darnos es black/speed fruto de una noche loca entre Motörhead y Venom y que si eres seguidor de Hellripper desde sus inicios, el tema te va a arrancar una sonrisa y te va a recordar a sus primeros trabajos. Corto, intenso y que va directo al grano.

Sculptor’s Cave también destaca por sus influencias en el heavy metal de corte más clásico y por presentar melodías orientales (que algunos dirán que están inspiradas en el famoso tema de Iron Maiden Powerslave) que abre con un bajo bien marcado y que tiene un estribillo que logra quedarse en tu cabeza. Una de esas piezas sorpresivas que demuestran la evolución que McBain ha ido desarrollando a lo largo de los discos.

Mortercheyn es una nueva arremetida de black metal visceral que saca a relucir la vertiente más extrema y cruda del sonido de Hellripper, un corte directo y crudo que busca esa violencia sonora y que agradará a los que andan buscando mayor agresividad por parte del escocés.

Pero sin duda alguna el mejor corte del disco es Coronach, pieza de casi 9 minutos que es la joya del álbum y una de las mejores composiciones que ha realizado McBain por no decir la mejor. Está inspirada en el poema del mismo nombre del escritor escocés Walter Scott (autor entre otras obras, de Ivanhoe) y arranca con la famosa "Marcha Fúnebre" y con un McBain irreconocible a la voz, cantando de manera operística y teatral, creando la atmósfera perfecta para un funeral. Entonces entra el black metal más melancólico y melódico, con pequeños toques de doom metal que va arrastrando la voz y unas guitarras contenidas con unos riffs endiabladamente pegadizos.Tras 4 minutos de lamento y oscuridad, llega el speed metal más cañero y descarnado con unos solos muy heavys y tras eso, unas melodías que parecen haber salido de los primeros discos de Iron Maiden, donde las guitarras hacen un sentido homenaje a la NWOBHM y que son sin duda el cenit de la canción. Pero todavía quedan unos últimos segundos épicos donde las gaitas aparecen a modo de funeral escocés para poner la guinda a una de las mejores canciones que he escuchado este año, elevando este disco a otro nivel y coronando a McBain como uno de los mejores compositores en su campo.

Coronach nos presenta un álbum equilibrado, donde vamos a encontrar temas que van a mostrar influencias del speed, el black, el heavy metal clásico y donde hay mayor lugar para la experimentación, pero sin perder un ápice del sonido que Hellripper lleva desarrollando desde sus inicios. Sin duda el trabajo más elaborado de James McBain y que nos adentra en una nueva etapa dentro de su carrera. Una auténtica experiencia sonora.

Discográfica: Century Media

 

Formación

  • James McBain - Voz, guitarras, bajo, batería 


Tracklist

  1. Hunderprest
  2. Kinchyle (Goatkraft And Granite)
  3. The Art Of Resurrection
  4. Baobhan Sith (Waltz Of The Damned)
  5. Blakk Satanik Fvkkstorm
  6. Sculptor's Cave
  7. Mortercheyn
  8. Coronach

 

Puntuación: 8.5/10 

  

Triumpher - Piercing The Heart Of The World


Si hay una banda actual que ha logrado plasmar el heavy metal en su vertiente más épica y pura, sin duda esos son Triumpher. La formación griega, fundada en 2019 han publicado 3 álbumes de estudio que son imbatibles y con el que han logrado desarrollar un estilo muy marcado e inconfundible, llevando como estandarte la rica mitología de su país. El pasado mes de marzo lanzaron su tercer trabajo Piercing The Heart Of The World con el que se afianzan como apuesta segura dentro del heavy metal underground y que si siguen por este camino, pueden llegar a dar mucho que hablar.

Hay una palabra que se va a repetir mucho a lo largo de este análisis y esa es "épico" y es que no hay otra forma de definir el disco y el sonido de los helenos, mostrando una más que innegable influencia de bandas como Manowar o Virgin Steele, pero también de Bathory en su etapa vikinga. Aquí el metal más rimbombante y solemne va a estar presente en todo momento, con coros grandilocuentes, letras donde abunda lo heroico y lo mitológico y la atmósfera donde casi se puede oler el acero, el sudor y la sangre. Si vas buscando eso, quédate porque Triumpher te van a dar lo que ibas buscando.

La inicial Black Blood arranca con coros celestiales, batería marcial y guitarras afiladas, todo ello coronado por la bestial voz de Mars Triumph, que la primera vez que lo escuché me quedé alucinado. Estamos ante un Eric Adams rejuvenecido, y es que es imposible no comparar ambas voces, siendo en muchas ocasiones un calco (en el buen sentido) pero aquí el vocalista añade elementos rasgados en algunos momentos junto a partes más operísticas. Sin duda de lo mejor del disco es escucharle cantar. A eso hay que sumarle los toques sinfónicos y unas líneas de bajo bien marcadas (Gran trabajo en todo el disco por parte de Stelios Zoumis) que se mezclan con unos solos bastante efectivos y ese combo de guitarras poderosas realizadas por Christopher Tsakiropoulos y Marios Petropoulos. Un inicio que ya despeja toda duda acerca de lo que nos van a ofrecer el combo griego.

Destroyer es un auténtico torbellino de epicidad y heavy metal en estado puro. Las guitarras galopantes y la batería arrolladora de Agis Tzoukopoulos van al timón mientras que Mars Triumph va entonando un himno épico donde mezcla de manera pasmosa registros agudos y solemnes junto a partes rasgadas y más oscuras. Los coros y los teclados añaden más empaque a una canción que haría enrojecer a los actuales Manowar, mostrando el sonido que ellos antaño enarbolaron pero puliéndolo y dándole nuevos matices. El solo de guitarra y sus compases finales hacen que quieras unirte a la batalla y levantar el puño. Simplemente épico.

The Mountain Throne fue el adelanto del álbum. Aquí encontramos pasajes más elaborados en un tempo más calmado y partes instrumentales majestuosas, donde Mars Triumph parece que declama en lugar de cantar, apoyado en esos coros marciales y donde los teclados ganan mayor peso. No van a faltar momentos para que las guitarras tengan su momento de brillar y hacia mitad de la canción y tras su estribillo pasan a acelerar con elementos del black metal como el tremolo picking, doble bombo y la voz más áspera y cruda (no olvidemos que varios de los miembros han tocado anteriormente en bandas de black metal, por lo que esas influencias también se reflejan en el sonido del disco) El final se torna más grandilocuente con los coros oscuros que dan por terminado un corte intenso.

La mitología griega es uno de los pilares en la narrativa de Triumpher y el mayor ejemplo lo tenemos con Ithaca (The Return Of The Eternal King) donde nos hablan del retorno de Ulises a su hogar tras todo lo acontecido en La Odisea, siendo una pieza de más de seis minutos en la que encontramos desde partes narradas en una atmósfera de calma a registros agudos y llenos de sentimiento que sirven para que Mars Triumph luzca todos sus recursos vocales mientras de fondo las guitarras cristalinas le acompañen. hacia la mitad sube en su intensidad con la aparición de la batería y guitarras distorsionadas, aportando mayor epicidad. Quizás sea del disco el tema más difícil de digerir pero que tras varias escuchas terminas abrazando y que sirve de oasis entre tanta opulencia sonora.

Algo parecido ocurre con Vaults Of Immortals, canción de apenas 2 minutos que sirve para que tomemos un respiro para lo que se avecina, teniendo una base instrumental acústica y una interpretación más teatral por parte del vocalista.

The Flaming Sword recupera la épica y el sonido más recargado, con guitarras que cabalgan, líneas de bajo bien marcadas, batería con pegada contundente y esos coros "manowarescos" que retoman ese heavy metal más rimbombante, con un buen estribillo y guitarras que se doblan y muestran uno de los mejores solos del disco, donde lo melódico y lo dramático se unen siendo una pieza bien equilibrada. Una canción más que correcta.

Erynies es un corte que en lo musical adapta perfectamente la figura mitológica de las erinias, siendo oscura, más cruda y agresiva, donde otra vez las influencias del black metal son notables. Se acelera el ritmo y la batería gana en matices, mientras que las guitarras y las partes orquestales nos adentran en una atmósfera más oscura y opresiva, contando con unas líneas de bajo más crujientes y en su estribillo el coro y la voz gutural hacen que parece que estemos descendiendo al mismísimo Hades. Sin duda, uno de los mejores momentos del disco y que demuestra que Triumpher tienen recursos para ofrecer canciones más variadas.

Como colofón está Naus Apidalia, tema de nueve minutos y medio donde vuelven a narrarnos pasajes de La Odisea, empezando con un heavy metal más solemne con guitarras y bajo cabalgando con elegancia mientras que la voz nos va metiendo en la historia. Unos primeros minutos épicos que ayudan a sumergirnos en la atmósfera para dar paso a la segunda parte de la narrativa, más oscura y recargada en los coros donde el solo de bajo da la entrada, con una voz que va susurrando y nos introduce en un viaje onírico. Sorprende ese giro en su tercera parte, cantada en griego donde se recupera ese ambiente más grandilocuente para finalmente explotar en su última parte, donde los solos de guitarra van a ser los protagonistas y el dúo de hachas van a poder brillar y en sus últimos compases recuperar las melodías del principio y ponerle el broche a esta epopeya que la banda ha manejado de manera magistral, haciendo que su duración no se haga pesada si te has dejado llevar por ella.

Con este tercer trabajo Triumpher vuelven a sorprender con su heavy metal donde hay cabida para pasajes épicos, partes sinfónicas, momentos con referencias al metal extremo donde nos hacen viajar a través de la mitología. Canciones grandilocuentes y riqueza instrumental en un disco que pese a sus recargados y duraderos temas no se hace pesado y te invita a que lo revisites más veces. Disco forjado con acero griego por artesanos que conocen el secreto del metal más auténtico.

Discográfica: No Remorse Records

 

Formación

  • Mars Triumph - Voz
  • Christopher Tsakiropoulos - Guitarra 
  • Mario Peters - Guitarra 
  • Stelios Zoumis - Bajo
  • Agis Tzoukopoulos - Batería

 

Tracklist

  1. Black Blood
  2. Destroyer
  3. The Mountain Throne
  4. Ithaca (Return Of The Eternal King)
  5. Vaults Of Immortals
  6. The Flaming Sword
  7. Erinyes
  8. Naus Apidalia

 

Puntuación: 9/10

 

martes, 21 de abril de 2026

Nervosa - Slave Machine


 
Nervosa es una banda que ha sabido mantenerse gracias al tesón y la persistencia de Prika Amaral, fundadora y cerebro del proyecto, que pese a los múltiples cambios de formación, continúa en la brecha siendo un referente dentro del thrash metal más actual.

He de reconocer que aunque seguí a la banda desde prácticamente sus inicios, les perdí la pista tras su álbum Perpetual Chaos de 2021, cuando la vocalista Diva Satánica abandonó el grupo y hubo una escisión, quedándose Prika al mando en solitario. En 2023, con nueva formación, lanzaron el álbum Jailbreak, con la novedad de que la misma Prika se encargaba de las voces además de la guitarra, pero quitando del single promocional, no escuché más.

Ahora, con el lanzamiento de Slave Machine he decidido dar otra oportunidad a la banda y he de decir que el disco no me ha desagradado. Producido por Prika Amaral y la también guitarrista de la banda Helena Kotina junto a Martin Furia, actual guitarrista de Destruction quien también ha trabajado con bandas como Evil Invaders, Toxic o los propios Destruction , nos vamos a encontrar con un álbum cargado de furioso thrash metal donde también hay cabida para el death metal.

En cuanto a la formación, tenemos a Prika Amaral a la voz y guitarra, Helena Kotina a la otra guitarra, Mihaela Naydenova, quien regresa a la banda para ocuparse de la batería y del bajo se han encargado Hel Pyre y Emmelie Herwegh.

La intro Impending Doom, cargada de tensión, da paso al primer corte como tal, Slave Machine, donde encontramos una genial mezcla de thrash metal rabioso y afilado junto a momentos melódicos, principalmente en su estribillo. Las guitarras reparten riffs asesinos mientras que la batería arremete sin piedad. Un primer tema que ya nos deja ver que Nervosa siguen en plena forma.

Ghost Notes es más pesada, rebajando la velocidad pero aportando riffs más sólidos y con una Prika que aunque en su día me sorprendió que decidiera ponerse al cargo de las voces, ha demostrado su valía y ofrece registros rasgados y en algunos momentos hasta limpios y melódicos, siendo una voz más cercana al death metal pero que combina a la perfección con el sonido de Nervosa. De hecho este tema me recuerda a Arch Enemy en su estribillo. Las líneas de bajo aquí son más notables y en general una canción más melódica pero igual de efectiva.

Beast Of Burden nos hace regresar al thrash más canónico, siendo una pieza más directa y cruda, de esas que te pasan por encima y que cuenta con las guitarras más destructivas del disco y un solo más que notable. You Are Not A Hero por su parte sabe combinar brutalidad con melodía, teniendo un estribillo llamativo y dando momentos para que la sección rítmica tome el timón y puedan lucirse, mientras que el solo y su parte instrumental posterior, más cercana al death metal, me parece lo mejor de la canción.

Hate es uno de mis momentos favoritos del álbum, con su inicio ultra melódico pero crudo que después da paso a un thrash machacón y rompecuellos, con prika prácticamente ladrando las líneas vocales, un estribillo contundente y riffs pegadizos a la par que brutales. Una de esas canciones que pueden ser estandartes de la banda.

The New Empire continúa con ese equilibrio entre melodía y brutalidad sonora mientras que 30 Seconds vuelve a darnos una dosis de thrash metal devastador, con gran aporte de las guitarras y una batería que hace una de sus mejores aportaciones al disco, dando aquí un merecido reconocimiento a Mihaela Naydenova.

Crawl For Your Pride avanza sin paliativos, teniendo unas guitarras muy directas y partes melódicas a caballo entre el thrash clásico y el death, con unos coros pintorescos y secciones más densas que logran transmitir la rabia de su letra. Learn Or Repeat es la canción hecha para desatar el caos en directo, ideal para el moshpit, destructiva, directa y cruda, más cercana al thrash metal clásico de formaciones como Destruction o Holy Moses
 
The Call vuelve a presentar ese sonido de death metal más moderno que puede recordarnos a Arch Enemy, donde las guitarras presentan melodías muy pegadizas mientras que Prika canta más cercana a esos terrenos. Para finalizar tenemos Speak In Fire, que se torna más oscura y densa, siendo la canción que se distancia ligeramente del resto, de ahí que hayan decidido ponerla como cierre. Un buen tema que se diferencia y muestra la variedad compositiva del grupo.

Nervosa ha sabido sobreponerse a sus cambios de formación y Prika Amaral y sus huestes nos ofrecen un trabajo donde encontramos variedad en su sonido y a una banda que no se estanca en una fórmula. Si en su día perdí el interés por ellas, ahora lo han recuperado.

Discográfica: Napalm Records

 
Formación:

  • Prika Amaral - Voz, guitarra
  • Helena Kotina - Guitarra
  • Hel Pyre - Bajo
  • Emmelie Herwegh - Bajo
  • Mihaela Naydenova - Batería 
 
 
Listado de temas

  1. Impending Doom
  2. Slave Machine
  3. Ghost Notes
  4. Beast Of Burden
  5. You Are Not A Hero
  6. Hate
  7. The New Empire
  8. 30 Seconds
  9. Crawl For Your Pride
  10. Learn Or Repeat
  11. The Call
  12. Speak In Fire

 

Puntuación: 8/10

 

viernes, 6 de marzo de 2026

Death Dealer - Reign Of Steel

 

Llega a nuestras manos el cuarto trabajo de Death Dealer, banda formada por músicos de la talla de Sean Peck (Cage) a la voz, Stu Marshall y Ross the Boss (ex Manowar, Dictators) a las guitarras, Steve Bolognese (ex Them) a la batería y Mike LePond (Symphony X) al bajo. Una alineación que ya nos hace ver que no estamos ante un grupo cualquiera.

Este álbum se ha publicado a la vez que se ha hecho pública la noticia de que Ross the Boss ha sido diagnosticado con ELA, por lo que la banda, en un comunicado, han dejado claro que la actividad de la banda se paraliza para estar al lado de su amigo y compañero. Desde aquí le mandamos a Ross the Boss toda nuestra fuerza y apoyo.

Centrándonos en lo musical, Death Dealer nos ofrecen un álbum a caballo entre el heavy y el power metal donde no van a faltar riffs agresivos, buenas melodías y potentes estribillos. La producción ha corrido a cargo de los propios Stu Marshall y Sean Peck y la impresionante portada ha sido realizada por el artista Dušan Marković, quien ya relizó portadas para trabajos anteriores de la banda y ha trabajado para grupos como Jag Panzer.

Assemble es la encargada de abrir el disco de forma épica para dar paso a un tema acelerado y cargado de furia, con un Sean Peck impresionante y que es una de las voces más infravaloradas de la escena, mostrando un chorro de voz y unos registros agudos que te dejan con la boca abierta. Es inevitable que musicalmente recuerden a Manowar o a los propios Cage, pero también recuerdan a formaciones de US power metal como Helstar o Jag Panzer.

Devil's Triangle apuesta por la pesadez con ese muro creado por batería y bajo, mientras que las guitarras crean riffs contundentes, que se termina coronando con ese estribillo coreable y triunfador y unos solos melódicos pero que no pierden potencia en ningún momento, mientras que Riding On The Wings se torna más melódica con esa esencia del power metal más clásico y primigenio que se puede apreciar en su estribillo, aunque se nota esa inevitable influencia de Manowar en los riffs que nos regala la dupla creada por Ross the Boss y Stu Marshall.

Bloodbath rompe con todo con ese impresionante grito desgarrador de Sean Peck, el doble bombo e incluso la forma de cantar, que me recuerda a Anthrax y con esos toques de thrash metal en la batería y guitarras. Una canción hecha para arrasar con todo y donde además Mike LePond nos regala unas líneas de bajo bien marcadas y potentes junto a unos solos de guitarra que desatan el potencial de sus dos hachas. Sin duda el tema más agresivo y machacón del disco que nos muestra que la banda son una máquina engrasada.

Raging Wild And Free es una balada que busca mostrar la faceta melódica e intimista de Death Dealer, muy cercana a baladas de bandas de power metal como pueden ser Hammerfall o Helloween. A destacar el trabajo de LePond, el solo de la parte central y la interpretación de Sean Peck. Blast The Highway da un giro de tuerca para darnos speed metal contundente donde las guitarras brillan y nos sacuden a base de riffs afilados de la escuela de Judas Priest, apoyadas por el doble bombo.

Compelled vuelve a darnos densidad sonora en un corte más heavy, donde la banda se desenvuelve con facilidad y las guitarras son más pesadas y la sección rítmica tiene ocasión de mostrar su potencial, especialmente LePond y dejando a Sean Peck mostrar registros melódicos que se mezclan con momentos más intensos con gritos desgarradores.

Dragon Of Algorath tiene un dominante riff de guitarra que nos hace cabalgar de manera épica, siendo escudado por la batería y su doble bombo imparable junto a las voces y los apoteósicos solos que terminan de coronar este tema cargado de fuerza y pasión. Sleeping Propeth es un medio tiempo oscuro que rompe con lo anterior y nos da un tema más teatral, con un Sean Peck ofreciendo una de sus interpretaciones más convincentes y un LePond que destaca gracias a sus líneas bien marcadas y densas que añaden empaque.

Para finalizar Reign Of The Night nos hace una descarga de ese power metal americano con estribillo pegadizo que convence a golpe de guitarra, doble bombo y potencia sonora.

En definitiva, Reign Of Steel ofrece lo esperado de unos Death Dealer que siguen llevando el estandarte del heavy/power metal con otro disco cumplidor y que saca músculo gracias a su producción y a la calidad de sus músicos. Un trabajo que no va a aportar nada nuevo al género pero que se disfruta y sirve para hacerte pasar un buen rato.

 

Discográfica: Massacre Records

 

Formación

  • Sean Peck - Voz
  • Ross the Boss - Guitarra
  • Stu Marshall - Guitarra
  • Mike Lepond - Bajo
  • Steve Bolognese - Batería 


Tracklist

  1. Assemble   
  2. Devil's Triangle   
  3. Riding On The Wings   
  4. Bloodbath   
  5. Raging Wild And Free   
  6. Blast The Highway   
  7. Compelled   
  8. Dragon Of Algorath   
  9. Sleeping Prophet   
  10. Reign Of The Night

 

Puntuación: 7/10 

 

 

jueves, 26 de febrero de 2026

Tailgunner - Midnight Blitz


Hace ya unos cuantos años que el heavy metal de corte más clásico resurgió gracias a bandas jóvenes que decidieron seguir el testigo de las grandes formaciones que se volvieron icónicas en los años 80, manteniendo el sonido más puro, la estética y la actitud. Ahora, una nueva tanda vienen dispuestas a continuar con ese legado y una de las que más están llamando la atención son los británicos Tailgunner.

Formados en 2018, este quinteto publicó en 2023 su debut Guns For Hire, llevándolos a telonear a KK's Priest y llamando la atención del mismísimo KK Downing, que se ofreció a producir su siguiente álbum, Midnight Blitz, publicado por Napalm Records. La banda sube entonces un escalón y ahora vienen dispuestos a conquistar la escena con un segundo trabajo que mejora en todo respecto al primero.

Así pues KK Downing se ha encargado de producir y grabar el disco, siendo mezclado por Jacob Hansen, quien ha trabajado anteriormente con bandas como Primal Fear, Destruction, Avantasia, Amorphis o Arch Enemy entre otros. También destacable su portada, la cual es pura esencia de los 80.

La formación está compuesta por el vocalista Craig Carns, Zach Salvini y Rhea Thompson a las guitarras, Bones al bajo y Eddie Marinotti a la batería.

Ya con el tema homónimo que abre el disco uno ya puede adivinar lo que le espera, con el sonido de una sirena aérea, guitarras gemelas rugiendo, bajo atronador, batería poderosa y una voz aguda y melódica. Heavy metal sin concesiones con una letra que nos narra una batalla aérea. Los solos estratosféricos, el estribillo y su intensidad ya nos deja el listón bien alto en su primer corte.

Tears In Rain fue uno de los adelantos que ofrecieron, cuya letra rinde tributo a la genial película Blade Runner. Más melódica y atmosférica, tiene esas vibras del heavy metal de los 80. Craig Carns brilla con su interpretación vocal, mostrando registros melódicos con otros agudos y cargados de feeling. Lo mismo podemos decir de ese excelente dúo de hachas que forman Salvini y Thompson, quienes ofrecen unos solos cargados de energía que cortan el viento. Una de esas canciones que demuestran el enrome talento de los británicos.

Follow Me In Death tiene esa evidente influencia en Iron Maiden y la NWOBHM de la que tanto se han visto reflejados, pero también en formaciones de la llamada NWOTHM, ya que en ciertos momentos Craig recuerda en su manera de cantar a Olof Wikstrand de Enforcer y musicalmente toman también influencias de bandas como Skull Fist, Striker o Ambush.

Unas gruesas líneas de bajo dan paso a Dead Until Dark, que contiene unas líneas vocales muy pegadizas y unas guitarras más en segundo plano pero que brillan en los solos, dejando que la batería arrase gracias a la pegada de Marinotti. El estribillo logra atraparte desde su primera escucha en un corte que es pura velocidad y adrenalina.

Llega el heavy metal más denso y afilado con Barren Lands and Seas Of Red donde las guitarras gemelas muerden y arañan a base de riffs agresivos y una sección rítmica que arrasa con todo a su paso. Tema épico y poderoso que me parece de los mejores cortes del disco. Me resulta increíble cómo estos chavales han logrado aunar lo mejor del sonido del heavy metal clásico y amoldarlo hasta dar con una fórmula que funciona, y aunque recuerda a otras bandas del género, logran sorprender y mostrar un carácter propio.

Llegamos al ecuador del disco con War In Heaven, la balada que no puede faltar en este tipo de trabajos que inicia con unos sintetizadores que nos van adentrando en la atmósfera de la canción y que naturalmente, nos retraen a esos dorados años 80. Aquí Craig vuelve a destacar con su interpretación vocal, mostrando registros más sentidos y teatrales que terminan de explotar con la llegada de las guitarras y llegando al punto álgido del tema con su estribillo. Power ballad de manual que demuestra que Tailgunner dominan todo tipo de piezas, desde las rápidas y agresivas, hasta melódicas o baladas épicas.

Pero toca volver hacia derroteros más cañeros y Blood Sacrifice, con esa mezcla entre el heavy metal clásico y el power metal primigenio de formaciones como Helloween. Velocidad desenfrenada, doble bombo atronador y unas guitarras que llegan al éxtasis con unos solos que quitan el aliento y momentos donde se doblan para hacernos tocar el cielo. Sus segundos finales, con el grito desgarrador son magia.

Night Raids nos recupera esa épica con una letra que nos invita a levantar el puño y corear el estribillo. De nuevo tengo que volver a destacar el trabajo de Rhea y Zach, siendo un combo infalible a las seis cuerdas y que se conjugan a la perfección. Eye Of The Storm es un medio tiempo en el cual se vuelven a notar esas influencias del power metal más melódico pero manteniendo la garra que se refleja en la batería y en ciertos riffs de la escuela de Judas Priest. De sus canciones más melódicas y que funcionan a la perfección.

Para despedirse nos dejan con Eulogy, que fue el otro adelanto del disco y que es también su canción más larga y elaborada, combinando momentos melódicos en su inicio, haciendo que la intensidad vaya creciendo gracias a las guitarras gemelas hasta llegar al apoteosis del speed metal con todos los instrumentos lanzando bombas atómicas. El estribillo es un auténtico himno y el momento instrumental es una locura, donde batería y bajo crean un muro sonoro sólido para que las guitarras se desaten en una orgía de solos de clara influencia de los Helloween de los Keepers y devolvernos a la melodía principal para llegar a la recta final de la canción donde es imposible no estar cantando el estribillo a pleno pulmón. Tailgunner se dejan para el final la mejor arma de su arsenal que es un auténtico temazo que lo único que quieres es volver a escucharlo.

El segundo trabajo de Tailgunner nos muestra a una banda que está destinada a ser la nueva revelación del heavy metal. Bajo una producción impoluta, nos ofrecen 10 canciones que son una lección magistral del género, aunando lo mejor del sonido de los 80, pero también tomando influencias de las bandas de los últimos 20 años y añadiendo una pizca del mejor power metal. Un disco que no puedes dejar de escuchar y que apenas empezando el año ya deja el listón bien alto.

Discográfica: Napalm Records

 

Formación

  • Craig Carns - Voz
  • Rhea Thompson - Guitarra
  • Zach Salvini - Guitarra
  • Bones - Bajo
  • Eddie Mariotti - Batería


Tracklist

  1. Midnight Blitz
  2. Tears In Rain
  3. Follow Me In Death
  4. Dead Until Dark
  5. Barren Lands And Seas Of Red
  6. War In Heaven
  7. Blood Sacrifice
  8. Night Raids
  9. Eye Of The Storm
  10. Eulogy

 

Puntuación: 8.5/10 

 

martes, 10 de febrero de 2026

Megadeth - Megadeth


Toda historia tiene un final y parece que Megadeth están próximos a poner el punto y final a la suya. La banda comandada por Dave Mustaine anunciaron que éste va a ser (teóricamente) su último álbum de estudio que va a ir precedido por una (supuesta) gira de despedida que les va a llevar unos años por todo el mundo. La noticia naturalmente ha sacudido al mundo del metal y el disco ha estado en boca de todos, analizado y comentado en prensa, medios especializados, canales de Youtube... la pregunta es, está el disco a la altura de una despedida? Pues vamos a verlo.

Lo primero es comentar la alineación, puesto que ha cambiado respecto al anterior trabajo, algo nada extraño sabiendo que por Megadeth los músicos van y vienen a capricho de Mustaine, quien es desde hace años el cerebro y alma del conjunto. Se mantiene Dirk Verbeuren a la batería, quien lleva desde 2016 en el grupo, a la guitarra Teemu Mäntysaari, quien relevó a Kiko Loureiro en 2023 y el retorno de James LoMenzo al bajo, quien en 2022 vuelve a las filas de Megadeth tras el polémico despido de Dave Ellefson. Así, con el 50% de la banda reformada, el disco ha sido producido por Chris Rakestraw y el propio Dave Mustaine, mientras que su minimalista portada ha sido realizada por Blake Armstrong, donde aparece el mítico Vik Rattlehead en llamas, como preludio del final que estamos presenciando.

Musicalmente estamos ante un álbum que va a recoger las muchas etapas musicales que Megadeth ha ido desarrollando en su prolífica carrera. Quien a estas alturas espere una continuación del Rust In Peace o del Peace Sells... But Who's Buying? creo que ya puede esperar sentado, ya que Mustaine y sus huestes ofrecen un trabajo variado donde vamos a encontrar piezas que se acercan a lo que compusieron en los años 90 en discos como Countdown To Extinction o Cryptic Writings, donde predomina lo melódico a temas más acelerados y agresivos que se pudieron ver en obras como Dystopia. Todos sabemos que la voz de Mustaine actualmente llega hasta donde llega y que su lesión en la mano (motivo por el que ha decidido retirarse) limitan su técnica, pero eso no quita que encontremos canciones interesantes, muy trabajadas y con el sello indiscutible de Megadeth.

Así pues el disco nos da la bienvenida con Tipping Point, una canción que es thrash metal sin concesiones, con su riff cortante y bien apoyado por una sección rítmica sólida, que se acelera hasta alcanzar ese nivel esperado, Mustaine cantando de manera más sobria pero aceptable y unas guitarras que como siempre, son el eje principal del sonido de Megadeth, con unos solos técnicos y estratosféricos que van a ser de lo mejor del disco. Teemu convence y está a la altura de lo esperado, ya lo mostró en directo y ahora deja su impronta junto a Mustaine, rubricando ambos unos solos y firmando un combo espectacular. Un primer tema que deja buen sabor de boca y que muestran por qué Megadeth son uno de los pilares básicos del thrash metal.

Es con I Don't Care donde Mustaine muestra su lado más ácido, con una letra donde se desahoga escupiendo todo lo que le da igual, algo que no sorprende conociendo la personalidad del pelirrojo. Musicalmente se acerca mucho a Countdown To Extinction pero con una vibra punk de la que Megadeth han usado anteriormente. Es directa, con unas líneas de bajo crujientes y contundentes, batería excelente y unas guitarras que se van cortando y luciendo unos solos para enmarcar. Pieza rápida y gamberra que mantiene el nivel y que cualquier fan de la banda sabría identificar escuchando unos pocos segundos.

Toca levantar el pie del acelerador y darnos un tema más melódico como es Hey God?! donde la sección rítmica va a crear ese muro impenetrable y Mustaine va a cantar con más sosiego y relajado, más acorde a su capacidad actual. Dirk Verbeuren hace aquí un trabajo apoteósico, siendo una de sus mejores intervenciones, mientras que la dupla de guitarras van a estar un poco más en segundo plano para brillar en los solos. Otra de esas canciones que toman la inspiración de la etapa noventera de Megadeth.

Eres de los que echas en falta canciones rápidas, técnicas y thrash metal furioso? Eres de los que piensas que Megadeth no pueden volver a crear composiciones que recuerden a sus primeros años? Pues aquí tienes Let There Be Shred para callar bocas y colmar tus ansias de caña. Guitarras supersónicas, Dave volviéndose agresivo e intentando llegar a los tonos de sus años dorados, pegada a la batería agresiva y un bajo denso. Un corte que intenta emular piezas como Hangar 18 en el que la letra es mínima y los solos son los que realmente toman las riendas. Megadeth siempre han sido dentro del thrash metal una de las formaciones más técnicas y que buscaban darle mayor protagonismo a lo instrumental y aquí si cerramos los ojos podemos imaginarnos a Mustaine volviendo a su juventud y machacando su guitarra, enfurecido y frustrado. Sin duda una de las canciones más destacables del disco.

Turno de Puppet Parade, canción melódica y oscura con reminiscencias del heavy metal clásico que de nuevo nos retrae a discos como Countdown To Extinction, Youthanasia o Cryptic Writings, donde predomina la melodía y su estribillo es pegadizo junto a unos riffs sólidos. Un tema convincente y resultón que demuestra que Mustaine sabe dominar este tipo de composiciones.

Another Bad Day ya supone el primer tropiezo del álbum, ya que aunque su letra derrotista no está mal y continúa por esa senda melódica y densa, es una pieza algo más plana, donde el estribillo se repite hasta la saciedad. No es que sea un tema malo, pero después de todo lo anterior, no está a la altura y baja el listón. Aceptable, pero sin más.

Made To Kill regresa a esa temática bélica que no puede faltar en un disco de Megadeth y recupera la velocidad y el frenetismo tras 2 temas más relajados. La introducción a la batería es sobresaliente y las guitarras vuelven a afilarse y brindarnos riffs y solos de infarto, mientras que el bajo de LoMenzo en un segundo plano sirve a modo de colchón sonoro. Destacan los cambios de ritmo que van dándole a la canción diferentes matices e intensidades, dando como resultado un tema variado y técnico que es de los que más me han gustado del disco.

Obey The Call es otra de esas canciones donde Mustaine se siente más cómodo a las voces y que musicalmente recuerda a la etapa de finales de los 90. Muy melódica, densa, con un riff principal y conductor apoyado en una notable sección rítmica. Hacia la recta final hay un cambio y pisan el acelerador para ofrecer una sección instrumental que es un duelo de guitarras entre Mustaine y Teemu que una vez más, vuelven a deslumbrar y que es la mejor parte de la canción y que la salva un poco de la monotonía.

I Am War ya suena a relleno y hemos escuchado en otros discos de Megadeth. Base rítmica estática y cumplidora, riff que se repite y Mustaine recitando sin apenas cambios de tonalidad, yendo a lo seguro. Una de esas canciones que si las sacas del disco no se echaría en falta y que aunque intenta llamar la atención con su juego de guitarras dobles y los solos, simplemente no termina de destacar.

The Last Note es posiblemente uno de los temas más personales que Mustaine haya escrito, donde se desnuda para hablarnos de su vida en la carretera, de su legado y de la despedida que nos está brindando. Imposible que no se te pongan los pelos de punta al leer su letra y empatizar con lo que nos dice. 

"One more spotlight starts to fade to black
One more winding road that I won't come back
The roar I lived for, it starts to die
And now it's time for me to say the long goodbye"

Creo que es una forma muy directa y digna con la que despedirse. Aquí sobra decir que el bueno de Dave canta de manera sentida y que instrumentalmente es un corte denso, pesado, con aparición de guitarra española y unos solos sobresalientes que sirven de rúbrica a una carrera digna de aplauso, respeto y admiración a una banda y un músico que han sido referente y leyenda dentro de un género.

El disco podría haber terminado aquí, pero Mustaine ha querido poner el punto y final como él mejor sabe, con polémica. Cuando anunció que en el álbum iba a incluir una versión de Metallica, saltaron las alarmas y ríos de tinta y titulares coparon los medios especializados. Parece que a pesar de los años, Dave aún no ha superado su expulsión de Metallica en 1983 y en todos estos años el ir y venir de declaraciones entre ambas partes, colaboraciones, discusiones y demás han hecho que la herida, lejos de cicatrizar, aún siga abierta y supurando. Esto da pie a un debate. Mustaine compuso canciones que Metallica usaron en sus dos primeros discos y por tanto, puede utilizar. Ya lo hizo en su debut con Mechanix, su propia versión de The Four Horsemen y ahora cierra el círculo con Ride The Lightning, la cual poco aporta a excepción de los solos que ha cambiado y su voz. Sería injusto comparar a un James Hetfield de 21 años con un Dave Mustaine de 64, por lo que simplemente diremos que es una versión ligeramente acelerada y con unos solos más técnicos. Sea como fuere, el incluir esta versión puede eclipsar el resto del trabajo, alimentando un morbo innecesario a estas alturas, pero que bueno, si a Dave le sirve para cerrar su carrera y ponerle punto y final, se puede permitir el capricho.

La supuesta despedida discográfica de Megadeth me parece digna, con canciones que repasan la carrera de la banda y que no se aleja de lo que nos han ofrecido en sus últimas entregas. Un álbum que no va a figurar entre sus obras maestras pero tampoco se coloca entre sus discos menos aplaudidos. Mustaine puede retirarse con la cabeza bien alta y decir que nos ha dejado un disco acorde a su situación actual. Ahora sólo queda despedirnos de él en esa supuesta gira de despedida (que visto lo visto, es cuestionable que sea la última) y darle las gracias por este legado que nos deja.

Larga vida a Megadeth, larga vida a Dave Mustaine.

 

Discográfica: Blkiiblk Records

 

Formación

  • Dave Mustaine - Voz, guitarra
  • Teemu Mäntysaari - Guitarra
  • James LoMenzo - Bajo
  • Dirk Verbeuren - Batería 

 

Tracklist

  1. Tipping Point
  2. I Don’t Care
  3. Hey, God?!
  4. Let There Be Shred
  5. Puppet Parade
  6. Another Bad Day
  7. Made to Kill
  8. Obey the Call
  9. I Am War
  10. The Last Note
  11. Ride The Lightning

 

Puntuación: 7.5/10

 

viernes, 30 de enero de 2026

Kreator - Krushers Of The World


2026 comienza fuerte con la llegada del decimosexto trabajo de los alemanes Kreator, quienes son indiscutiblemente uno de los pilares del thrash metal a nivel mundial y que llevan más de 40 años sentando cátedra. Además, al igual que otras bandas del género, con la llegada del nuevo siglo dejaron atrás el sonido experimental y volvieron a sus raíces. Desde la publicación de Violent Revolution en 2001,viven una segunda juventud, lanzando álbumes de gran calidad y siendo continuistas en el sonido pero añadiendo pequeños matices, logrando discos interesantes como el que hoy nos ocupa, Krushers Of The World.

Liderados por el incombustible Mille Petrozza a la voz y guitarra y Ventor a la batería, los miembros que quedan originales, la banda es completada con Sami Yli-Sirniö a la segunda guitarra, quien lleva en la banda desde 2001 y al bajo Frédéric Leclercq, incorporado en 2019, una alineación estable desde hace años. La producción del disco ha corrido a cargo de Jens Bogren, quien ha trabajado con bandas como Arch Enemy, Opeth, Amon Amarth, Coroner o Amorphis entre muchas otras y que lleva colaborando con Kreator desde el álbum Phantom Antichrist de 2012, masterizado por Tony Lindgren y la portada ha sido realizada por Zbigniew Bielak.

Como decía, musicalmente es continuista respecto a sus discos anteriores, por lo que si te gustan los álbumes que Kreator llevan publicando desde principios de siglo, este va a agradar. Yo personalmente soy más seguidor de esta etapa más reciente, aunque naturalmente sus primeros trabajos y clásicos atemporales también los disfruto. Krushers Of The Wolrd me parece que está un peldaño por encima de Hate Über Alles, teniendo cortes más directos brutales sin dejar de lado la melodía y esa identidad tan reconocible que Kreator llevan mostrando desde hace décadas.

Seven Serpents abre el disco con ese inicio melódico con las guitarras gemelas y unos coros de fondo que van creando una ambientación que da paso al thrash metal más acelerado y agresivo que estábamos esperando, con ese Mille Petrozza a la voz que parece no envejecer, un trabajo impecable por parte de Ventor, unas líneas de bajo saturadas y firmes y las guitarras que van repartiendo melodías y riffs sin miramientos. Un primer tema a la altura de lo esperado y con un estribillo más solemne que invita a ser coreado. Los coros que aparecen en los momentos de mayor intensidad y la producción hacen de esta canción un inicio inmejorable y que dejan ver que Kreator siguen en un estado de forma envidiable.

Satanic Anarchy ya se postula como un himno moderno de los teutones, violencia sonora y caos que se transmite a través de sus guitarras y de un Ventor que no deja de asombrar con su manejo de la batería. Puente y estribillo que suenan a los mejores Kreator y los solos que son una delicia, mostrando esa faceta melódica que combina con ese lado más desgarrador.

Es la propia Krushers Of The World la que hace aparición, sacrificando la velocidad por densidad y ofreciendo un corte más pesado y en algunos momentos más heavy, con unas excelentes líneas de bajo y un Petrozza que pese a ser una canción más marcial y pantanosa, deja esos registros afilados y cortantes. Su estribillo nos anima a alzar el puño, los solos vuelven a deslumbrar y en general estamos ante otra pieza mastodóntica.

La banda también tiene momentos para experimentar y traernos sonidos más ambiguos. Tränenpalast es un tema cuya letra está inspirada en el filme Suspiria del director italiano Dario Argento (es bien sabida la afición de Petrozza por el cine de terror) y que además cuenta con la colaboración de Britta Görtz (Hiraes) a la voz. Musicalmente tiene ese thrash inconfundible con toques de death metal melódico que recuerdan a Arch Enemy y por momentos recuerdan a los discos que la banda publicó en los oscuros años 90, época en la que prácticamente todas las bandas del género tuvieron que experimentar y cambiar su sonido para adaptarse a las nuevas tendencias, casi todas sin tener un éxito notable. Pero aquí Kreator saben dar lo que la gente pide y no dejan de lado su sonido, dándonos una pieza más digerible pero igual de bestial y violenta.

Barbarian por otro lado vuelve a ofrecernos el thrash metal más monolítico y tradicional, donde la banda vuelve a sus raíces y su riff nos recuerda a sus primeros trabajos. Aquí se dejan de experimentos para ofrecer lo que muchos buscan, una batería desbocada y guitarras demoledoras que se unen a la desgarrada voz de Petrozza. Thrash metal sin complicaciones ni adornos que harán las delicias de sus seguidores más veteranos.

Blood Of Our Blood nos sigue dando un desfile de guitarras asesinas (el combo formado por Sami Yli-Sirniö y Mille Petrozza es imparable y en esta canción nos brindan sus mejores solos) y una batería que no da tregua, junto a un bajo algo más tapado pero que está a modo de muro impenetrable. Otro corte que sigue demostrando que Kreator están en la cima del género por algo.

El inicio más atmosférico y tenso de Combatants da paso a un tema donde de nuevo bajan revoluciones y apuestan por un corte marcial y melódico con esa batería que va marcando a ritmo militar y un excelente bajo de Leclercq, que suena más grueso y crujiente. Su parte instrumental, apoyada en coros y que va aumentando en intensidad es de lo mejor de la canción.

Ya el inicio de Psychotic Imperator, con su introducción melódica pero caótica, nos deja entrever que estamos ante otro cañonazo sonoro, que termina explotando y dándonos un corte que es carne de moshpit y de dejarse las cervicales y donde las guitarras juegan a cruzarse en los solos, regalando uno de los mejores momentos del álbum. Un tema que es 100% Kreator, marca de la casa, thrash ácido y mordedor con un estribillo sencillo pero efectivo. De lo mejor que encierra el disco y que en directo puede ser un auténtico misil atómico.

Algo parecido ocurre con Deathscream, que viene a no dejar prisioneros, el grito desgarrador del principio y el riff cortante nos vuelve a ofrecer a unos Kreator que en esta recta final no quieren dejarse nada. Su estribillo poderoso y con ciertos registros guturales vuelven a reflejar ese pequeño giro al death melódico. Ventor vuelve a darnos otra clase magistral del dominio del doble bombo junto a un bajo que no deja hueco sin llenar, mientras que de nuevo el combo de guitarras sigue despachando solos con habilidad asombrosa. Otra canción que en su futura gira puede desatar el caos y rebanar cabezas.

Como despedida tenemos Loyal To The Grave, con inclusión de orquestaciones, coros y apostando más por lo melódico. Sin duda el corte más accesible del disco, más metálico y menos thrasher pero muy disfrutable, con el que Kreator buscan llamar la atención de sectores más cercanos al heavy clásico, el power o el death melódico, mostrando esa apertura que tuvieron tiempo atrás y con la que buscan dar un giro de tuerca a su sonido, pero sin abandonar su identidad. Para muchos puede ser la canción más floja del disco, pero yo le encuentro cierto encanto y desde luego, es muy disfrutable.

Kreator nos ofrecen un trabajo que es impoluto en su producción y continuista en su sonido, no van a sorprendernos pero tampoco a decepcionar. La banda hace años que encontraron su sonido y se encuentran cómodos en él, por lo que si te gustaron sus anteriores discos, estás dentro. Un gran álbum que sigue agrandando la leyenda de estos titanes del thrash metal.

Discográfica: Nuclear Blast

 

Formación

  • Mille Petrozza - Voz, guitarra
  • Sami Yli-Sirniö  - Guitarra
  • Frédéric Leclercq - Bajo
  • Ventor - Batería


Tracklist

  1. Seven Serpents
  2. Satanic Anarchy
  3. Krushers Of The World
  4. Tränenpalast
  5. Barbarian
  6. Blood Of Our Blood
  7. Combatants
  8. Psychotic Imperator
  9. Deathscream
  10. Loyal To The Grave

 

Puntuación: 8.5/10