jueves, 26 de febrero de 2026

Tailgunner - Midnight Blitz


Hace ya unos cuantos años que el heavy metal de corte más clásico resurgió gracias a bandas jóvenes que decidieron seguir el testigo de las grandes formaciones que se volvieron icónicas en los años 80, manteniendo el sonido más puro, la estética y la actitud. Ahora, una nueva tanda vienen dispuestas a continuar con ese legado y una de las que más están llamando la atención son los británicos Tailgunner.

Formados en 2018, este quinteto publicó en 2023 su debut Guns For Hire, llevándolos a telonear a KK's Priest y llamando la atención del mismísimo KK Downing, que se ofreció a producir su siguiente álbum, Midnight Blitz, publicado por Napalm Records. La banda sube entonces un escalón y ahora vienen dispuestos a conquistar la escena con un segundo trabajo que mejora en todo respecto al primero.

Así pues KK Downing se ha encargado de producir y grabar el disco, siendo mezclado por Jacob Hansen, quien ha trabajado anteriormente con bandas como Primal Fear, Destruction, Avantasia, Amorphis o Arch Enemy entre otros. También destacable su portada, la cual es pura esencia de los 80.

La formación está compuesta por el vocalista Craig Carns, Zach Salvini y Rhea Thompson a las guitarras, Bones al bajo y Eddie Marinotti a la batería.

Ya con el tema homónimo que abre el disco uno ya puede adivinar lo que le espera, con el sonido de una sirena aérea, guitarras gemelas rugiendo, bajo atronador, batería poderosa y una voz aguda y melódica. Heavy metal sin concesiones con una letra que nos narra una batalla aérea. Los solos estratosféricos, el estribillo y su intensidad ya nos deja el listón bien alto en su primer corte.

Tears In Rain fue uno de los adelantos que ofrecieron, cuya letra rinde tributo a la genial película Blade Runner. Más melódica y atmosférica, tiene esas vibras del heavy metal de los 80. Craig Carns brilla con su interpretación vocal, mostrando registros melódicos con otros agudos y cargados de feeling. Lo mismo podemos decir de ese excelente dúo de hachas que forman Salvini y Thompson, quienes ofrecen unos solos cargados de energía que cortan el viento. Una de esas canciones que demuestran el enrome talento de los británicos.

Follow Me In Death tiene esa evidente influencia en Iron Maiden y la NWOBHM de la que tanto se han visto reflejados, pero también en formaciones de la llamada NWOTHM, ya que en ciertos momentos Craig recuerda en su manera de cantar a Olof Wikstrand de Enforcer y musicalmente toman también influencias de bandas como Skull Fist, Striker o Ambush.

Unas gruesas líneas de bajo dan paso a Dead Until Dark, que contiene unas líneas vocales muy pegadizas y unas guitarras más en segundo plano pero que brillan en los solos, dejando que la batería arrase gracias a la pegada de Marinotti. El estribillo logra atraparte desde su primera escucha en un corte que es pura velocidad y adrenalina.

Llega el heavy metal más denso y afilado con Barren Lands and Seas Of Red donde las guitarras gemelas muerden y arañan a base de riffs agresivos y una sección rítmica que arrasa con todo a su paso. Tema épico y poderoso que me parece de los mejores cortes del disco. Me resulta increíble cómo estos chavales han logrado aunar lo mejor del sonido del heavy metal clásico y amoldarlo hasta dar con una fórmula que funciona, y aunque recuerda a otras bandas del género, logran sorprender y mostrar un carácter propio.

Llegamos al ecuador del disco con War In Heaven, la balada que no puede faltar en este tipo de trabajos que inicia con unos sintetizadores que nos van adentrando en la atmósfera de la canción y que naturalmente, nos retraen a esos dorados años 80. Aquí Craig vuelve a destacar con su interpretación vocal, mostrando registros más sentidos y teatrales que terminan de explotar con la llegada de las guitarras y llegando al punto álgido del tema con su estribillo. Power ballad de manual que demuestra que Tailgunner dominan todo tipo de piezas, desde las rápidas y agresivas, hasta melódicas o baladas épicas.

Pero toca volver hacia derroteros más cañeros y Blood Sacrifice, con esa mezcla entre el heavy metal clásico y el power metal primigenio de formaciones como Helloween. Velocidad desenfrenada, doble bombo atronador y unas guitarras que llegan al éxtasis con unos solos que quitan el aliento y momentos donde se doblan para hacernos tocar el cielo. Sus segundos finales, con el grito desgarrador son magia.

Night Raids nos recupera esa épica con una letra que nos invita a levantar el puño y corear el estribillo. De nuevo tengo que volver a destacar el trabajo de Rhea y Zach, siendo un combo infalible a las seis cuerdas y que se conjugan a la perfección. Eye Of The Storm es un medio tiempo en el cual se vuelven a notar esas influencias del power metal más melódico pero manteniendo la garra que se refleja en la batería y en ciertos riffs de la escuela de Judas Priest. De sus canciones más melódicas y que funcionan a la perfección.

Para despedirse nos dejan con Eulogy, que fue el otro adelanto del disco y que es también su canción más larga y elaborada, combinando momentos melódicos en su inicio, haciendo que la intensidad vaya creciendo gracias a las guitarras gemelas hasta llegar al apoteosis del speed metal con todos los instrumentos lanzando bombas atómicas. El estribillo es un auténtico himno y el momento instrumental es una locura, donde batería y bajo crean un muro sonoro sólido para que las guitarras se desaten en una orgía de solos de clara influencia de los Helloween de los Keepers y devolvernos a la melodía principal para llegar a la recta final de la canción donde es imposible no estar cantando el estribillo a pleno pulmón. Tailgunner se dejan para el final la mejor arma de su arsenal que es un auténtico temazo que lo único que quieres es volver a escucharlo.

El segundo trabajo de Tailgunner nos muestra a una banda que está destinada a ser la nueva revelación del heavy metal. Bajo una producción impoluta, nos ofrecen 10 canciones que son una lección magistral del género, aunando lo mejor del sonido de los 80, pero también tomando influencias de las bandas de los últimos 20 años y añadiendo una pizca del mejor power metal. Un disco que no puedes dejar de escuchar y que apenas empezando el año ya deja el listón bien alto.

Discográfica: Napalm Records

 

Formación

  • Craig Carns - Voz
  • Rhea Thompson - Guitarra
  • Zach Salvini - Guitarra
  • Bones - Bajo
  • Eddie Mariotti - Batería


Tracklist

  1. Midnight Blitz
  2. Tears In Rain
  3. Follow Me In Death
  4. Dead Until Dark
  5. Barren Lands And Seas Of Red
  6. War In Heaven
  7. Blood Sacrifice
  8. Night Raids
  9. Eye Of The Storm
  10. Eulogy

 

Puntuación: 8.5/10 

 

martes, 10 de febrero de 2026

Megadeth - Megadeth


Toda historia tiene un final y parece que Megadeth están próximos a poner el punto y final a la suya. La banda comandada por Dave Mustaine anunciaron que éste va a ser (teóricamente) su último álbum de estudio que va a ir precedido por una (supuesta) gira de despedida que les va a llevar unos años por todo el mundo. La noticia naturalmente ha sacudido al mundo del metal y el disco ha estado en boca de todos, analizado y comentado en prensa, medios especializados, canales de Youtube... la pregunta es, está el disco a la altura de una despedida? Pues vamos a verlo.

Lo primero es comentar la alineación, puesto que ha cambiado respecto al anterior trabajo, algo nada extraño sabiendo que por Megadeth los músicos van y vienen a capricho de Mustaine, quien es desde hace años el cerebro y alma del conjunto. Se mantiene Dirk Verbeuren a la batería, quien lleva desde 2016 en el grupo, a la guitarra Teemu Mäntysaari, quien relevó a Kiko Loureiro en 2023 y el retorno de James LoMenzo al bajo, quien en 2022 vuelve a las filas de Megadeth tras el polémico despido de Dave Ellefson. Así, con el 50% de la banda reformada, el disco ha sido producido por Chris Rakestraw y el propio Dave Mustaine, mientras que su minimalista portada ha sido realizada por Blake Armstrong, donde aparece el mítico Vik Rattlehead en llamas, como preludio del final que estamos presenciando.

Musicalmente estamos ante un álbum que va a recoger las muchas etapas musicales que Megadeth ha ido desarrollando en su prolífica carrera. Quien a estas alturas espere una continuación del Rust In Peace o del Peace Sells... But Who's Buying? creo que ya puede esperar sentado, ya que Mustaine y sus huestes ofrecen un trabajo variado donde vamos a encontrar piezas que se acercan a lo que compusieron en los años 90 en discos como Countdown To Extinction o Cryptic Writings, donde predomina lo melódico a temas más acelerados y agresivos que se pudieron ver en obras como Dystopia. Todos sabemos que la voz de Mustaine actualmente llega hasta donde llega y que su lesión en la mano (motivo por el que ha decidido retirarse) limitan su técnica, pero eso no quita que encontremos canciones interesantes, muy trabajadas y con el sello indiscutible de Megadeth.

Así pues el disco nos da la bienvenida con Tipping Point, una canción que es thrash metal sin concesiones, con su riff cortante y bien apoyado por una sección rítmica sólida, que se acelera hasta alcanzar ese nivel esperado, Mustaine cantando de manera más sobria pero aceptable y unas guitarras que como siempre, son el eje principal del sonido de Megadeth, con unos solos técnicos y estratosféricos que van a ser de lo mejor del disco. Teemu convence y está a la altura de lo esperado, ya lo mostró en directo y ahora deja su impronta junto a Mustaine, rubricando ambos unos solos y firmando un combo espectacular. Un primer tema que deja buen sabor de boca y que muestran por qué Megadeth son uno de los pilares básicos del thrash metal.

Es con I Don't Care donde Mustaine muestra su lado más ácido, con una letra donde se desahoga escupiendo todo lo que le da igual, algo que no sorprende conociendo la personalidad del pelirrojo. Musicalmente se acerca mucho a Countdown To Extinction pero con una vibra punk de la que Megadeth han usado anteriormente. Es directa, con unas líneas de bajo crujientes y contundentes, batería excelente y unas guitarras que se van cortando y luciendo unos solos para enmarcar. Pieza rápida y gamberra que mantiene el nivel y que cualquier fan de la banda sabría identificar escuchando unos pocos segundos.

Toca levantar el pie del acelerador y darnos un tema más melódico como es Hey God?! donde la sección rítmica va a crear ese muro impenetrable y Mustaine va a cantar con más sosiego y relajado, más acorde a su capacidad actual. Dirk Verbeuren hace aquí un trabajo apoteósico, siendo una de sus mejores intervenciones, mientras que la dupla de guitarras van a estar un poco más en segundo plano para brillar en los solos. Otra de esas canciones que toman la inspiración de la etapa noventera de Megadeth.

Eres de los que echas en falta canciones rápidas, técnicas y thrash metal furioso? Eres de los que piensas que Megadeth no pueden volver a crear composiciones que recuerden a sus primeros años? Pues aquí tienes Let There Be Shred para callar bocas y colmar tus ansias de caña. Guitarras supersónicas, Dave volviéndose agresivo e intentando llegar a los tonos de sus años dorados, pegada a la batería agresiva y un bajo denso. Un corte que intenta emular piezas como Hangar 18 en el que la letra es mínima y los solos son los que realmente toman las riendas. Megadeth siempre han sido dentro del thrash metal una de las formaciones más técnicas y que buscaban darle mayor protagonismo a lo instrumental y aquí si cerramos los ojos podemos imaginarnos a Mustaine volviendo a su juventud y machacando su guitarra, enfurecido y frustrado. Sin duda una de las canciones más destacables del disco.

Turno de Puppet Parade, canción melódica y oscura con reminiscencias del heavy metal clásico que de nuevo nos retrae a discos como Countdown To Extinction, Youthanasia o Cryptic Writings, donde predomina la melodía y su estribillo es pegadizo junto a unos riffs sólidos. Un tema convincente y resultón que demuestra que Mustaine sabe dominar este tipo de composiciones.

Another Bad Day ya supone el primer tropiezo del álbum, ya que aunque su letra derrotista no está mal y continúa por esa senda melódica y densa, es una pieza algo más plana, donde el estribillo se repite hasta la saciedad. No es que sea un tema malo, pero después de todo lo anterior, no está a la altura y baja el listón. Aceptable, pero sin más.

Made To Kill regresa a esa temática bélica que no puede faltar en un disco de Megadeth y recupera la velocidad y el frenetismo tras 2 temas más relajados. La introducción a la batería es sobresaliente y las guitarras vuelven a afilarse y brindarnos riffs y solos de infarto, mientras que el bajo de LoMenzo en un segundo plano sirve a modo de colchón sonoro. Destacan los cambios de ritmo que van dándole a la canción diferentes matices e intensidades, dando como resultado un tema variado y técnico que es de los que más me han gustado del disco.

Obey The Call es otra de esas canciones donde Mustaine se siente más cómodo a las voces y que musicalmente recuerda a la etapa de finales de los 90. Muy melódica, densa, con un riff principal y conductor apoyado en una notable sección rítmica. Hacia la recta final hay un cambio y pisan el acelerador para ofrecer una sección instrumental que es un duelo de guitarras entre Mustaine y Teemu que una vez más, vuelven a deslumbrar y que es la mejor parte de la canción y que la salva un poco de la monotonía.

I Am War ya suena a relleno y hemos escuchado en otros discos de Megadeth. Base rítmica estática y cumplidora, riff que se repite y Mustaine recitando sin apenas cambios de tonalidad, yendo a lo seguro. Una de esas canciones que si las sacas del disco no se echaría en falta y que aunque intenta llamar la atención con su juego de guitarras dobles y los solos, simplemente no termina de destacar.

The Last Note es posiblemente uno de los temas más personales que Mustaine haya escrito, donde se desnuda para hablarnos de su vida en la carretera, de su legado y de la despedida que nos está brindando. Imposible que no se te pongan los pelos de punta al leer su letra y empatizar con lo que nos dice. 

"One more spotlight starts to fade to black
One more winding road that I won't come back
The roar I lived for, it starts to die
And now it's time for me to say the long goodbye"

Creo que es una forma muy directa y digna con la que despedirse. Aquí sobra decir que el bueno de Dave canta de manera sentida y que instrumentalmente es un corte denso, pesado, con aparición de guitarra española y unos solos sobresalientes que sirven de rúbrica a una carrera digna de aplauso, respeto y admiración a una banda y un músico que han sido referente y leyenda dentro de un género.

El disco podría haber terminado aquí, pero Mustaine ha querido poner el punto y final como él mejor sabe, con polémica. Cuando anunció que en el álbum iba a incluir una versión de Metallica, saltaron las alarmas y ríos de tinta y titulares coparon los medios especializados. Parece que a pesar de los años, Dave aún no ha superado su expulsión de Metallica en 1983 y en todos estos años el ir y venir de declaraciones entre ambas partes, colaboraciones, discusiones y demás han hecho que la herida, lejos de cicatrizar, aún siga abierta y supurando. Esto da pie a un debate. Mustaine compuso canciones que Metallica usaron en sus dos primeros discos y por tanto, puede utilizar. Ya lo hizo en su debut con Mechanix, su propia versión de The Four Horsemen y ahora cierra el círculo con Ride The Lightning, la cual poco aporta a excepción de los solos que ha cambiado y su voz. Sería injusto comparar a un James Hetfield de 21 años con un Dave Mustaine de 64, por lo que simplemente diremos que es una versión ligeramente acelerada y con unos solos más técnicos. Sea como fuere, el incluir esta versión puede eclipsar el resto del trabajo, alimentando un morbo innecesario a estas alturas, pero que bueno, si a Dave le sirve para cerrar su carrera y ponerle punto y final, se puede permitir el capricho.

La supuesta despedida discográfica de Megadeth me parece digna, con canciones que repasan la carrera de la banda y que no se aleja de lo que nos han ofrecido en sus últimas entregas. Un álbum que no va a figurar entre sus obras maestras pero tampoco se coloca entre sus discos menos aplaudidos. Mustaine puede retirarse con la cabeza bien alta y decir que nos ha dejado un disco acorde a su situación actual. Ahora sólo queda despedirnos de él en esa supuesta gira de despedida (que visto lo visto, es cuestionable que sea la última) y darle las gracias por este legado que nos deja.

Larga vida a Megadeth, larga vida a Dave Mustaine.

 

Discográfica: Blkiiblk Records

 

Formación

  • Dave Mustaine - Voz, guitarra
  • Teemu Mäntysaari - Guitarra
  • James LoMenzo - Bajo
  • Dirk Verbeuren - Batería 

 

Tracklist

  1. Tipping Point
  2. I Don’t Care
  3. Hey, God?!
  4. Let There Be Shred
  5. Puppet Parade
  6. Another Bad Day
  7. Made to Kill
  8. Obey the Call
  9. I Am War
  10. The Last Note
  11. Ride The Lightning

 

Puntuación: 7.5/10