martes, 10 de febrero de 2026

Megadeth - Megadeth


Toda historia tiene un final y parece que Megadeth están próximos a poner el punto y final a la suya. La banda comandada por Dave Mustaine anunciaron que éste va a ser (teóricamente) su último álbum de estudio que va a ir precedido por una (supuesta) gira de despedida que les va a llevar unos años por todo el mundo. La noticia naturalmente ha sacudido al mundo del metal y el disco ha estado en boca de todos, analizado y comentado en prensa, medios especializados, canales de Youtube... la pregunta es, está el disco a la altura de una despedida? Pues vamos a verlo.

Lo primero es comentar la alineación, puesto que ha cambiado respecto al anterior trabajo, algo nada extraño sabiendo que por Megadeth los músicos van y vienen a capricho de Mustaine, quien es desde hace años el cerebro y alma del conjunto. Se mantiene Dirk Verbeuren a la batería, quien lleva desde 2016 en el grupo, a la guitarra Teemu Mäntysaari, quien relevó a Kiko Loureiro en 2023 y el retorno de James LoMenzo al bajo, quien en 2022 vuelve a las filas de Megadeth tras el polémico despido de Dave Ellefson. Así, con el 50% de la banda reformada, el disco ha sido producido por Chris Rakestraw y el propio Dave Mustaine, mientras que su minimalista portada ha sido realizada por Blake Armstrong, donde aparece el mítico Vik Rattlehead en llamas, como preludio del final que estamos presenciando.

Musicalmente estamos ante un álbum que va a recoger las muchas etapas musicales que Megadeth ha ido desarrollando en su prolífica carrera. Quien a estas alturas espere una continuación del Rust In Peace o del Peace Sells... But Who's Buying? creo que ya puede esperar sentado, ya que Mustaine y sus huestes ofrecen un trabajo variado donde vamos a encontrar piezas que se acercan a lo que compusieron en los años 90 en discos como Countdown To Extinction o Cryptic Writings, donde predomina lo melódico a temas más acelerados y agresivos que se pudieron ver en obras como Dystopia. Todos sabemos que la voz de Mustaine actualmente llega hasta donde llega y que su lesión en la mano (motivo por el que ha decidido retirarse) limitan su técnica, pero eso no quita que encontremos canciones interesantes, muy trabajadas y con el sello indiscutible de Megadeth.

Así pues el disco nos da la bienvenida con Tipping Point, una canción que es thrash metal sin concesiones, con su riff cortante y bien apoyado por una sección rítmica sólida, que se acelera hasta alcanzar ese nivel esperado, Mustaine cantando de manera más sobria pero aceptable y unas guitarras que como siempre, son el eje principal del sonido de Megadeth, con unos solos técnicos y estratosféricos que van a ser de lo mejor del disco. Teemu convence y está a la altura de lo esperado, ya lo mostró en directo y ahora deja su impronta junto a Mustaine, rubricando ambos unos solos y firmando un combo espectacular. Un primer tema que deja buen sabor de boca y que muestran por qué Megadeth son uno de los pilares básicos del thrash metal.

Es con I Don't Care donde Mustaine muestra su lado más ácido, con una letra donde se desahoga escupiendo todo lo que le da igual, algo que no sorprende conociendo la personalidad del pelirrojo. Musicalmente se acerca mucho a Countdown To Extinction pero con una vibra punk de la que Megadeth han usado anteriormente. Es directa, con unas líneas de bajo crujientes y contundentes, batería excelente y unas guitarras que se van cortando y luciendo unos solos para enmarcar. Pieza rápida y gamberra que mantiene el nivel y que cualquier fan de la banda sabría identificar escuchando unos pocos segundos.

Toca levantar el pie del acelerador y darnos un tema más melódico como es Hey God?! donde la sección rítmica va a crear ese muro impenetrable y Mustaine va a cantar con más sosiego y relajado, más acorde a su capacidad actual. Dirk Verbeuren hace aquí un trabajo apoteósico, siendo una de sus mejores intervenciones, mientras que la dupla de guitarras van a estar un poco más en segundo plano para brillar en los solos. Otra de esas canciones que toman la inspiración de la etapa noventera de Megadeth.

Eres de los que echas en falta canciones rápidas, técnicas y thrash metal furioso? Eres de los que piensas que Megadeth no pueden volver a crear composiciones que recuerden a sus primeros años? Pues aquí tienes Let There Be Shred para callar bocas y colmar tus ansias de caña. Guitarras supersónicas, Dave volviéndose agresivo e intentando llegar a los tonos de sus años dorados, pegada a la batería agresiva y un bajo denso. Un corte que intenta emular piezas como Hangar 18 en el que la letra es mínima y los solos son los que realmente toman las riendas. Megadeth siempre han sido dentro del thrash metal una de las formaciones más técnicas y que buscaban darle mayor protagonismo a lo instrumental y aquí si cerramos los ojos podemos imaginarnos a Mustaine volviendo a su juventud y machacando su guitarra, enfurecido y frustrado. Sin duda una de las canciones más destacables del disco.

Turno de Puppet Parade, canción melódica y oscura con reminiscencias del heavy metal clásico que de nuevo nos retrae a discos como Countdown To Extinction, Youthanasia o Cryptic Writings, donde predomina la melodía y su estribillo es pegadizo junto a unos riffs sólidos. Un tema convincente y resultón que demuestra que Mustaine sabe dominar este tipo de composiciones.

Another Bad Day ya supone el primer tropiezo del álbum, ya que aunque su letra derrotista no está mal y continúa por esa senda melódica y densa, es una pieza algo más plana, donde el estribillo se repite hasta la saciedad. No es que sea un tema malo, pero después de todo lo anterior, no está a la altura y baja el listón. Aceptable, pero sin más.

Made To Kill regresa a esa temática bélica que no puede faltar en un disco de Megadeth y recupera la velocidad y el frenetismo tras 2 temas más relajados. La introducción a la batería es sobresaliente y las guitarras vuelven a afilarse y brindarnos riffs y solos de infarto, mientras que el bajo de LoMenzo en un segundo plano sirve a modo de colchón sonoro. Destacan los cambios de ritmo que van dándole a la canción diferentes matices e intensidades, dando como resultado un tema variado y técnico que es de los que más me han gustado del disco.

Obey The Call es otra de esas canciones donde Mustaine se siente más cómodo a las voces y que musicalmente recuerda a la etapa de finales de los 90. Muy melódica, densa, con un riff principal y conductor apoyado en una notable sección rítmica. Hacia la recta final hay un cambio y pisan el acelerador para ofrecer una sección instrumental que es un duelo de guitarras entre Mustaine y Teemu que una vez más, vuelven a deslumbrar y que es la mejor parte de la canción y que la salva un poco de la monotonía.

I Am War ya suena a relleno y hemos escuchado en otros discos de Megadeth. Base rítmica estática y cumplidora, riff que se repite y Mustaine recitando sin apenas cambios de tonalidad, yendo a lo seguro. Una de esas canciones que si las sacas del disco no se echaría en falta y que aunque intenta llamar la atención con su juego de guitarras dobles y los solos, simplemente no termina de destacar.

The Last Note es posiblemente uno de los temas más personales que Mustaine haya escrito, donde se desnuda para hablarnos de su vida en la carretera, de su legado y de la despedida que nos está brindando. Imposible que no se te pongan los pelos de punta al leer su letra y empatizar con lo que nos dice. 

"One more spotlight starts to fade to black
One more winding road that I won't come back
The roar I lived for, it starts to die
And now it's time for me to say the long goodbye"

Creo que es una forma muy directa y digna con la que despedirse. Aquí sobra decir que el bueno de Dave canta de manera sentida y que instrumentalmente es un corte denso, pesado, con aparición de guitarra española y unos solos sobresalientes que sirven de rúbrica a una carrera digna de aplauso, respeto y admiración a una banda y un músico que han sido referente y leyenda dentro de un género.

El disco podría haber terminado aquí, pero Mustaine ha querido poner el punto y final como él mejor sabe, con polémica. Cuando anunció que en el álbum iba a incluir una versión de Metallica, saltaron las alarmas y ríos de tinta y titulares coparon los medios especializados. Parece que a pesar de los años, Dave aún no ha superado su expulsión de Metallica en 1983 y en todos estos años el ir y venir de declaraciones entre ambas partes, colaboraciones, discusiones y demás han hecho que la herida, lejos de cicatrizar, aún siga abierta y supurando. Esto da pie a un debate. Mustaine compuso canciones que Metallica usaron en sus dos primeros discos y por tanto, puede utilizar. Ya lo hizo en su debut con Mechanix, su propia versión de The Four Horsemen y ahora cierra el círculo con Ride The Lightning, la cual poco aporta a excepción de los solos que ha cambiado y su voz. Sería injusto comparar a un James Hetfield de 21 años con un Dave Mustaine de 64, por lo que simplemente diremos que es una versión ligeramente acelerada y con unos solos más técnicos. Sea como fuere, el incluir esta versión puede eclipsar el resto del trabajo, alimentando un morbo innecesario a estas alturas, pero que bueno, si a Dave le sirve para cerrar su carrera y ponerle punto y final, se puede permitir el capricho.

La supuesta despedida discográfica de Megadeth me parece digna, con canciones que repasan la carrera de la banda y que no se aleja de lo que nos han ofrecido en sus últimas entregas. Un álbum que no va a figurar entre sus obras maestras pero tampoco se coloca entre sus discos menos aplaudidos. Mustaine puede retirarse con la cabeza bien alta y decir que nos ha dejado un disco acorde a su situación actual. Ahora sólo queda despedirnos de él en esa supuesta gira de despedida (que visto lo visto, es cuestionable que sea la última) y darle las gracias por este legado que nos deja.

Larga vida a Megadeth, larga vida a Dave Mustaine.

 

Discográfica: Blkiiblk Records

 

Formación

  • Dave Mustaine - Voz, guitarra
  • Teemu Mäntysaari - Guitarra
  • James LoMenzo - Bajo
  • Dirk Verbeuren - Batería 

 

Tracklist

  1. Tipping Point
  2. I Don’t Care
  3. Hey, God?!
  4. Let There Be Shred
  5. Puppet Parade
  6. Another Bad Day
  7. Made to Kill
  8. Obey the Call
  9. I Am War
  10. The Last Note
  11. Ride The Lightning

 

Puntuación: 7.5/10

 

viernes, 30 de enero de 2026

Kreator - Krushers Of The World


2026 comienza fuerte con la llegada del decimosexto trabajo de los alemanes Kreator, quienes son indiscutiblemente uno de los pilares del thrash metal a nivel mundial y que llevan más de 40 años sentando cátedra. Además, al igual que otras bandas del género, con la llegada del nuevo siglo dejaron atrás el sonido experimental y volvieron a sus raíces. Desde la publicación de Violent Revolution en 2001,viven una segunda juventud, lanzando álbumes de gran calidad y siendo continuistas en el sonido pero añadiendo pequeños matices, logrando discos interesantes como el que hoy nos ocupa, Krushers Of The World.

Liderados por el incombustible Mille Petrozza a la voz y guitarra y Ventor a la batería, los miembros que quedan originales, la banda es completada con Sami Yli-Sirniö a la segunda guitarra, quien lleva en la banda desde 2001 y al bajo Frédéric Leclercq, incorporado en 2019, una alineación estable desde hace años. La producción del disco ha corrido a cargo de Jens Bogren, quien ha trabajado con bandas como Arch Enemy, Opeth, Amon Amarth, Coroner o Amorphis entre muchas otras y que lleva colaborando con Kreator desde el álbum Phantom Antichrist de 2012, masterizado por Tony Lindgren y la portada ha sido realizada por Zbigniew Bielak.

Como decía, musicalmente es continuista respecto a sus discos anteriores, por lo que si te gustan los álbumes que Kreator llevan publicando desde principios de siglo, este va a agradar. Yo personalmente soy más seguidor de esta etapa más reciente, aunque naturalmente sus primeros trabajos y clásicos atemporales también los disfruto. Krushers Of The Wolrd me parece que está un peldaño por encima de Hate Über Alles, teniendo cortes más directos brutales sin dejar de lado la melodía y esa identidad tan reconocible que Kreator llevan mostrando desde hace décadas.

Seven Serpents abre el disco con ese inicio melódico con las guitarras gemelas y unos coros de fondo que van creando una ambientación que da paso al thrash metal más acelerado y agresivo que estábamos esperando, con ese Mille Petrozza a la voz que parece no envejecer, un trabajo impecable por parte de Ventor, unas líneas de bajo saturadas y firmes y las guitarras que van repartiendo melodías y riffs sin miramientos. Un primer tema a la altura de lo esperado y con un estribillo más solemne que invita a ser coreado. Los coros que aparecen en los momentos de mayor intensidad y la producción hacen de esta canción un inicio inmejorable y que dejan ver que Kreator siguen en un estado de forma envidiable.

Satanic Anarchy ya se postula como un himno moderno de los teutones, violencia sonora y caos que se transmite a través de sus guitarras y de un Ventor que no deja de asombrar con su manejo de la batería. Puente y estribillo que suenan a los mejores Kreator y los solos que son una delicia, mostrando esa faceta melódica que combina con ese lado más desgarrador.

Es la propia Krushers Of The World la que hace aparición, sacrificando la velocidad por densidad y ofreciendo un corte más pesado y en algunos momentos más heavy, con unas excelentes líneas de bajo y un Petrozza que pese a ser una canción más marcial y pantanosa, deja esos registros afilados y cortantes. Su estribillo nos anima a alzar el puño, los solos vuelven a deslumbrar y en general estamos ante otra pieza mastodóntica.

La banda también tiene momentos para experimentar y traernos sonidos más ambiguos. Tränenpalast es un tema cuya letra está inspirada en el filme Suspiria del director italiano Dario Argento (es bien sabida la afición de Petrozza por el cine de terror) y que además cuenta con la colaboración de Britta Görtz (Hiraes) a la voz. Musicalmente tiene ese thrash inconfundible con toques de death metal melódico que recuerdan a Arch Enemy y por momentos recuerdan a los discos que la banda publicó en los oscuros años 90, época en la que prácticamente todas las bandas del género tuvieron que experimentar y cambiar su sonido para adaptarse a las nuevas tendencias, casi todas sin tener un éxito notable. Pero aquí Kreator saben dar lo que la gente pide y no dejan de lado su sonido, dándonos una pieza más digerible pero igual de bestial y violenta.

Barbarian por otro lado vuelve a ofrecernos el thrash metal más monolítico y tradicional, donde la banda vuelve a sus raíces y su riff nos recuerda a sus primeros trabajos. Aquí se dejan de experimentos para ofrecer lo que muchos buscan, una batería desbocada y guitarras demoledoras que se unen a la desgarrada voz de Petrozza. Thrash metal sin complicaciones ni adornos que harán las delicias de sus seguidores más veteranos.

Blood Of Our Blood nos sigue dando un desfile de guitarras asesinas (el combo formado por Sami Yli-Sirniö y Mille Petrozza es imparable y en esta canción nos brindan sus mejores solos) y una batería que no da tregua, junto a un bajo algo más tapado pero que está a modo de muro impenetrable. Otro corte que sigue demostrando que Kreator están en la cima del género por algo.

El inicio más atmosférico y tenso de Combatants da paso a un tema donde de nuevo bajan revoluciones y apuestan por un corte marcial y melódico con esa batería que va marcando a ritmo militar y un excelente bajo de Leclercq, que suena más grueso y crujiente. Su parte instrumental, apoyada en coros y que va aumentando en intensidad es de lo mejor de la canción.

Ya el inicio de Psychotic Imperator, con su introducción melódica pero caótica, nos deja entrever que estamos ante otro cañonazo sonoro, que termina explotando y dándonos un corte que es carne de moshpit y de dejarse las cervicales y donde las guitarras juegan a cruzarse en los solos, regalando uno de los mejores momentos del álbum. Un tema que es 100% Kreator, marca de la casa, thrash ácido y mordedor con un estribillo sencillo pero efectivo. De lo mejor que encierra el disco y que en directo puede ser un auténtico misil atómico.

Algo parecido ocurre con Deathscream, que viene a no dejar prisioneros, el grito desgarrador del principio y el riff cortante nos vuelve a ofrecer a unos Kreator que en esta recta final no quieren dejarse nada. Su estribillo poderoso y con ciertos registros guturales vuelven a reflejar ese pequeño giro al death melódico. Ventor vuelve a darnos otra clase magistral del dominio del doble bombo junto a un bajo que no deja hueco sin llenar, mientras que de nuevo el combo de guitarras sigue despachando solos con habilidad asombrosa. Otra canción que en su futura gira puede desatar el caos y rebanar cabezas.

Como despedida tenemos Loyal To The Grave, con inclusión de orquestaciones, coros y apostando más por lo melódico. Sin duda el corte más accesible del disco, más metálico y menos thrasher pero muy disfrutable, con el que Kreator buscan llamar la atención de sectores más cercanos al heavy clásico, el power o el death melódico, mostrando esa apertura que tuvieron tiempo atrás y con la que buscan dar un giro de tuerca a su sonido, pero sin abandonar su identidad. Para muchos puede ser la canción más floja del disco, pero yo le encuentro cierto encanto y desde luego, es muy disfrutable.

Kreator nos ofrecen un trabajo que es impoluto en su producción y continuista en su sonido, no van a sorprendernos pero tampoco a decepcionar. La banda hace años que encontraron su sonido y se encuentran cómodos en él, por lo que si te gustaron sus anteriores discos, estás dentro. Un gran álbum que sigue agrandando la leyenda de estos titanes del thrash metal.

Discográfica: Nuclear Blast

 

Formación

  • Mille Petrozza - Voz, guitarra
  • Sami Yli-Sirniö  - Guitarra
  • Frédéric Leclercq - Bajo
  • Ventor - Batería


Tracklist

  1. Seven Serpents
  2. Satanic Anarchy
  3. Krushers Of The World
  4. Tränenpalast
  5. Barbarian
  6. Blood Of Our Blood
  7. Combatants
  8. Psychotic Imperator
  9. Deathscream
  10. Loyal To The Grave

 

Puntuación: 8.5/10


martes, 20 de enero de 2026

Bullet - Kickstarter

Han pasado la friolera de 8 años desde que los suecos Bullet publicaron su álbum Dust To Gold, pero por fin tenemos en nuestras manos su nuevo trabajo Kickstarter, el séptimo disco de esta formación que llevan en activo desde 2001 y que en 2006 irrumpieron en el circuito del heavy metal underground con su debut, siendo una de las bandas más llamativas de la escena. Desde entonces han ido publicando álbumes donde su sonido es claramente reconocible y marcado, con esa genial mezcla entre Accept, Judas Priest y AC/DC, donde el heavy metal de corte clásico y el hard rock se entremezclan, dando como resultado canciones pegadizas, rápidas y directas.

En estos 8 años de sequía discográfica la banda ha estado en un letargo que haya hecho que algunos la tengan ya en el olvido, pero Kickstarter nos muestra a unos Bullet que siguen en plena forma y que su fórmula sigue intacta. La formación se mantiene estable, con Dag Hell Hofer a la voz, Gustav Hjortsjö a la batería, Gustav Hector al bajo y Hampus Klang y Freddie Johansson a las guitarras, siendo este último la única novedad en la alineación, incorporado en 2024.

Es la propia Kickstarter la que inicia el disco, con un riff muy hard rockero al más puro estilo AC/DC mientras que la sección rítmica crea ese muro impenetrable y con Dag Hell Hofer cantando de manera rabiosa, con esa voz rota que recuerda a una unión entre los geniales Udo Dirkschneider y Brian Johnson. El estribillo es pegadizo y simple, pero ideal para un tema que es corto y que sirve para decirnos que Bullet siguen imparables.

Caught In The Action mantiene esa vibra hard rockera, recordando ahora a Airbourne (de hecho, si me pones el principio te diría que es un tema nuevo de los australianos) pero rápidamente reconoces su estilo, con esas líneas de bajo bien marcadas, riff afilado y estribillo apoyado en los coros. Una de esas canciones que te invitan a cantarla a pleno pulmón y mover la cabeza. El solo de guitarra es melódico pero potente.

Tras dos temas cortos y directos, llega el turno de Open Fire, que tiene vibras más metaleras, con unas guitarras más en el estilo de Judas Priest y donde hay que destacar la pegada de la batería y los solos, más cortantes y con cuerpo, que son de lo mejor de la canción. Dag Hell Hofer canta más rasgado que nunca y se nota que es una de las bazas de Bullet.

Keep Rolling inicia de manera pausada, con un blues metalizado que da paso a un medio tiempo donde las guitarras son las protagonistas y que me recuerda a sus primeros trabajos. De nuevo la sección rítmica hace un trabajo espectacular, siendo ese colchón sonoro potente, dejando que las guitarras dominen con el riff principal mientras que el estribillo vuelve a quedarse clavado en nuestra cabeza. Un rock muy vacilón y convincente.

La banda regresa a la velocidad y al desenfreno con Hit The Road, más directa y explosiva, donde repiten la fórmula del estribillo con coros y riff un que se va repitiendo llevando el timón de la canción. Nuevamente los solos son muy llamativos y hay que destacar la labor que desarrollan Hampus Klang y Freddie Johansson, haciendo ambos en todo el disco un trabajo sobresaliente.

Avenger es heavy metal sin concesiones, con unas guitarras que se doblan en algunos momentos y que nos lanzan riffs asesinos y otra vez un Dag Hell Hofer intratable a las voces, pareciendo que en algún momento va a salir de los altavoces para mordernos. Es una de mis piezas favoritas de este disco, una canción que podrían haber firmado Accept en sus años dorados donde no falta de nada, estribillo ganador, solos de infarto, velocidad y rabia. Si echabas de menos a los Bullet más heavys, aquí tienes lo que andabas buscando.

Lo mismo ocurre con Chained By Metal, que fue el adelanto del disco y que es más heavy metal potente y musculado, otro de los ases que los suecos guardaban bajo la manda. Mientras bajo y batería van marcando el ritmo con una efectividad impoluta, tenemos las guitarras repartiendo riffs y solos con una facilidad asombrosa (aquí encontramos solos que son oro) y la voz rasgada de Hofer marcando territorio. Un corte simple en su ejecución pero imparable.

Spitfire nos da un respiro y nos devuelve al hard rock electrizante, no por ello sin perder la garra, teniendo unas líneas de bajo gruesas y atronadoras con un riff muy de la escuela de los hermanos Young. No va a faltar ese estribillo facilón marca de la casa. Bullet demuestran que a veces lo más sencillo es lo que mejor funciona.

Full Throttle es esa mezcla perfecta entre hard rock y heavy metal, rabiosa pero juguetona, que invita a ser entonada y que en directo puede ser una verdadera fiesta y su estribillo ya no sorprende a estas alturas con su efectividad. Strike At Night me recuerda mucho a Back On The Road de su disco Highway Pirates, teniendo en su inicio un pequeño homenaje a sí mismos o un auto plagio si lo quieres mirar desde otra perspectiva, pero quitando ese detalle, es otra canción que funciona y que todo seguidor de Bullet va a reconocer enseguida. Rápida, cañera pero con momentos melódicos y con actitud.

El broche lo ponen con Night Falls Down, más rockera, volviendo a esa innegable influencia que la banda toma de AC/DC y que hacen suya. Es el corte más largo del disco y donde Bullet se toman un respiro para ofrecernos una pieza más elaborada en su estructura y mostrar su faceta más melódica. Una buena canción que sirve para cerrar un disco que en apenas 40 minutos nos brinda 11 temas cargados de buenos riffs, melodías y potencia sonora.

El retorno discográfico de Bullet no va a ofrecer nada que no hayamos oído antes, no pretenden inventar nada ni innovar, ya que los suecos tienen claro que lo suyo es ofrecer una fórmula más que conocida, pero que funciona si lo que buscas es mover la cabeza mientras disfrutas de tu bebida favorita, o si quieres canciones directas y facilonas, sólo tienes que darle al play y dejarte llevar. Un disco cumplidor y que espero que sirva para que la banda vuelva a la carretera y no tarden otros 8 años en ofrecernos material nuevo.

Discográfica: Steamhammer

 

Formación

  • Dag Hell Hofer - Voz
  • Hampus Klang - Guitarra 
  • Freddie Johansson - Guitarra
  • Gustav Hector - Bajo 
  • Gustav Hjortsjö - Batería


Tracklist

  1. Kickstarter
  2. Caught In The Action
  3. Open Fire   
  4. Keep Rolling   
  5. Hit The Road   
  6. Avenger   
  7. Chained By Metal   
  8. Spitfire   
  9. Full Throttle   
  10. Strike At Night
  11. Night Falls Down 

 

Puntuación: 7.5/10