Tobias Sammet está de regreso con su mastodóntico proyecto Avantasia, donde cada nuevo álbum es esperado con ansias por miles de sus seguidores y el cual con el paso de los años y con cada entrega ha ido convirtiéndose en referente del género, llegando a encabezar festivales e incluso fagotizando a la banda principal, Edguy.
Si bien es cierto que los últimos discos de Avantasia han ido descendiendo en expectativas y no han llegado al nivel de álbumes anteriores, Sammet sigue siendo un genio y todavía es capaz de sorprender y sacarse de la chistera canciones de una alta calidad. Con este nuevo trabajo llevaba tiempo anticipando un regreso a las raíces, y si bien es cierto que Here Be Dragons está lejos de llegar al nivel e impacto de sus primeras obras como las dos Metal Opera o The Scarecrow, sí se adivina ese acercamiento al power metal más primigenio.
Pero naturalmente Tobias no está solo y como siempre, está escudado por su inseparable compañero Sascha Paeth a las guitarras y por su compañero en Edguy Felix Bohnke a la batería, desfilando como invitados unos vocalistas de renombre. El primer punto negativo que tengo es que sólo ha invitado a vocalistas, dejando de lado a guitarristas u otros músicos, algo que era más común en sus primeros discos y que con el tiempo se ha ido reduciendo. Lejos quedan aquellas colaboraciones de Rudolf Schenkher, Kai Hansen, Timo Tolkki o Bruce Kulick por poner algunos ejemplos.
La portada, realizada por Rodney Matthews, ya es un intento por llamar nuestra atención con ese imponente dragón y hacernos ese retorno al sonido de los primeros discos. Lo ha conseguido? Vamos a averiguarlo.
El disco arranca con Creepshow, con Tobias Sammet cantando en solitario, unos coros iniciales que ya nos meten de lleno y en general un tema pegadizo, directo y muy hard rockero que está hecho para iniciar los concierto de su inminente gira. Tobias sigue siendo un torbellino vocal y el estribillo es una explosión de melodías. Sin duda un inicio prometedor, continuista con sus trabajos más anteriores, llamativo y de esos que se graban en la cabeza.
Pasamos a la propia Here Be Dragons, el corte de mayor minutaje del álbum con casi 9 minutos, donde se desarrollan pasajes melódicos, con otros épicos, gran presencia de teclados, líneas de bajo marcadas y la primera colaboración, ni más ni menos que Geoff Tate, el cual hace un buen trabajo, pero creo que su registro vocal no está bien aprovechado en un tema de estas características, cantando a medio gas sin poder lucirse bien. El estribillo es también llamativo y es una de esas canciones que invitan a cerrar los ojos y dejarse llevar. Es una pieza que se podría comparar con la propia The Scarecrow, ya que comparten ciertas similitudes y con cada escucha me ha ido convenciendo más. Bonita, con cambios de ritmo e intensidad y elaborada.
The Moorlands At Twilight ya avanza ese prometido toque al power metal de los 90 y nos ponemos en pie porque contamos con la colaboración de Michael Kiske, que vuelve a poner su voz en un disco de Avantasia, lo que siempre es motivo de alegría. No van a faltar los elementos típicos, doble bombo, teclados rimbombantes, guitarras aceleradas y afiladas con unos solos estratosféricos y esa combinación de voces agudas y poderosas de Sammet y Kiske. Súmale un estribillo apoyado por coros y muy de la escuela de Helloween y ya tenemos el primer temazo del disco. Infalible.
The Witch fue uno de los adelantos del disco y hay un giro hacia derroteros más oscuros, con teclados sacados del metal gótico y la colaboración de Tommy Karevik (Kamelot), donde el estribillo vuelve a ser marca de la casa. Una canción diferente pero que funciona, donde Sammet y Karevik conjugan bien sus voces y los coros fantasmagóricos logran transmitir esa atmósfera de inquietud constante.
Para el siguiente tema regresa otro de los habituales colaboradores a lo largo de la historia de Avantasia, el gran Ronnie Atkins, vocalista de los legendarios Pretty Maids y que durante años giró con la banda, pero en los últimos años su salud le ha obligado a estar en un segundo plano, pero parece estar mejor y tenerlo de vuelta es motivo de regocijo. Él pone su voz en Phantasmagoria, otro cañonazo de power metal a golpe de teclados poderosos, guitarras contundentes, otro estribillo pegadizo y en general, ese power metal más heavy sacado de las entrañas de bandas alemanas como Gamma Ray o los propios Edguy.
Otro que no podía faltar a la cita con Avantasia es el grandísimo Bob Catley, que siempre aporta elegancia y clase en las canciones donde colabora, siendo en este caso Bring On The Night, protagonizada por los teclados y que nos ofrece un rock añejo de los setenta, más calmado y melódico, con referencias a como no podía ser menos, Magnum o incluso Meat Loaf, pieza hecha para que el vocalista británico se luzca, teniendo un corte que se distancia del resto pero que funciona y donde tenemos uno de los mejores solos de guitarra del disco.
Pero Sammet prometió reminiscencias a sus primeras obras y es cuando presenta Unleash The Kraken, tema que canta en solitario y que es un arrollador power metal con doble bombo (menudo trabajo de la batería por parte de Felix Bohnke), guitarras melódicas a la par que agresivas, un Sammet totalmente desatado a las voces arropado por teclados de fondo y como no podía ser menos, estribillo breve pero ganador. Una canción que sirve para que Sammet tenga su momento de brillar y demostrar que todavía es capaz de rubricar temazos como los de antaño y callar algunas bocas.
Y del power pasamos a un tema impregnado de folk con Avalon, donde encontramos a las voces a Adrienne Cowan (Seven Spires), la cual descubrí en la anterior gira de Avantasia y me dejó alucinado con su voz. Inspiración medieval, una Adrienne que brilla y deja huella, atmósfera más alegre y despreocupada y gran aportación de las guitarras con Sascha Paeth marcando territorio.
Against The Wind cuenta con el gran Kenny Leckremo (H.E.A.T.) en las voces siendo otro de los golpes en la mesa del disco, uno de los mejores cortes del álbum, power metal sin concesiones, directo y contundente, con ambos vocalistas en lo alto, estribillo épico apoyado en teclados que forman un colchón sonoro y esa batería desbocada que hacen de esta pieza una de las que más podría acercarse a los primeros trabajos de Avantasia.
Como colofón tenemos Everybody's Here Until The End, balada con el combo de Sammet y Roy Khan, que inicia con el piano y desemboca en un torrente melódico con estribillo meloso, con un Roy Khan apoteósico y que da cierre al disco de manera emotiva.
Here Be Dragons supera con creces el anterior álbum, el cual cosechó unas críticas bastante pobres, poniendo en duda la calidad del proyecto de un Tobias Sammet que parecía agotado compositivamente. Pero nada más lejos, ya que ahora nos ha dado un trabajo que si bien está lejos de alcanzar los estándares de sus primeros 3 discos (quien a estas alturas siga esperando un Metal Opera 3, no entiende a Sammet), logra darnos lo que muchos iban pidiendo ya, un regreso a los inicios musicales del alemán, el cual creo que cumple con creces, aunque por momentos se sigue notando cierto acomodamiento y continuísmo. Una entrega sólida y que con las escuchas logra afianzarse.
Discográfica: Napalm Records
Formación
- Tobias Sammet - Voz, bajo, teclados, orquestaciones
- Sascha Paeth - Guitarra
- Felix Bohnke - Batería
- Miro Rodenberg - Teclados, orquestaciones
Músicos invitados
- Geoff Tate - Voz
- Michael Kiske - Voz
- Tommy Karevik - Voz
- Ronnie Atkins - Voz
- Bob Catley - Voz
- Adrienne Cowan - Voz
- Kenny Leckremo - Voz
- Roy Khan - Voz
Tracklist
- Creepshow
- Here Be Dragons
- The Moorland at Twilight
- The Witch
- Phantasmagoria
- Bring on the Night
- Unleash the Kraken
- Avalon
- Against the Wind
- Everybody’s Here Until the End
Puntuación: 8/10